La Audiencia Provincial de Salamanca ha condenado a dos años de prisión por falsedad documental a un varón, empleado de una empresa de construcción de Herguijuela de la Sierra.
Al parecer, según figura en la sentencia, el titular de la empresa que se dedica a la construcción, concretamente a trabajos de albañilería desde el año 1984, aproximadamente, contrató a un empleado para la realización adecuada de gestiones correspondientes a cuestiones laborales, contables y fiscales, donde tramitó las altas y bajas de varios ciudadanos extranjeros en la Seguridad Social, sin conocimiento del propietario. Tras una inspección de trabajo se descubrió que la empresa había tenido de alta en la Seguridad Social a siete trabajadores extranjeros que no tenían experiencia en el sector, a excepción de uno de ellos, y que habían estado dados de alta en periodos muy cortos de entre dos y tres meses, entre abril de 2017 y julio de 2019.
Tras ello, se elaboró un acta de infracción, proponiéndose para sanción por la comisión de una infracción muy grave, por simulación de relación laboral, en la cuantía de 70.007 euros correspondiente a los siete trabajadores afectados.
El acusado, actuando sin el consentimiento, ni conocimiento, del propietario de la empresa, al objeto de encubrir que había dado de alta a los trabajadores referidos cometiendo la infracción descrita, presentó un manuscrito simulando ser dirigido a la Jefatura de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, impugnando el acta de infracción, en el que manifestaba que no se había cometido ningún fraude, con fecha 3 de enero de 2022.
La Inspección resolvió elevar la propuesta de sanción a la Subdelegación de Gobierno modificando las cuantías propuestas en el acta de infracción y proponiendo una sanción de 30.003 euros, por entender que respecto de cuatro trabajadores había prescrito la infracción administrativa.
De nuevo, el acusado, ya con antecedentes penales, aunque no computables a esta causa, de nuevo, sin el conocimiento, ni consentimiento de su jefe, presentó ante la Subdelegación de Gobierno en Salamanca un escrito mecanografiado, con fecha 20-7-2022, en el que insertó una firma simulando ser su jefe y manifestando que no se había cometido ningún fraude e impugnando la sanción. La Subdelegación desestimó el recurso, y como consecuencia directa le ocasionó al propietario de la empresa serios perjuicios por la imposición de la sanción y por la obligación de pagos de las cuotas fraudulentas.
Por todo ello, el empleado acusado, ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Salamanca a dos años de cárcel por falsedad documental, y a una multa diaria de tres euros durante seis meses, con la responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago, prevista legalmente. Asimismo, se le condena al pago de las costas procesales causadas, incluidas las originadas a la acusación particular, y a que abone, en concepto de indemnización de daños y perjuicios, al denunciante, su jefe y propietario de la empresa, las cantidades que se determinan en ejecución de sentencia.




