La Audiencia Provincial de Valladolid celebrará el próximo lunes, 29 de junio, el juicio contra dos hombres acusados de traficar con más de dos kilos de cocaína que, presuntamente, intentaron ocultar durante un control policial en abril de 2025.

Sin embargo, la vista oral presenta una circunstancia poco habitual: entre los testigos citados figura el antiguo jefe del Grupo de Estupefacientes de Valladolid, actualmente en prisión provisional por su supuesta implicación en una organización criminal dedicada al tráfico de drogas.
Los procesados, Gonzalo T.M. y Jordi R.S., se enfrentan a una petición de ocho años de prisión para cada uno por un delito contra la salud pública relacionado con sustancias que causan grave daño a la salud. La Fiscalía también solicita para ambos una multa de 155.000 euros e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
Según el escrito de acusación, los hechos ocurrieron el 9 de abril de 2025 durante un control policial establecido por agentes de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana en la carretera N-620. Una vez concluido el dispositivo, los agentes detectaron una mochila abandonada en la zona, un objeto que, según la investigación, no se encontraba allí al inicio del operativo.
Al inspeccionarla, los policías localizaron una báscula de precisión y dos paquetes que contenían cocaína. Los análisis posteriores determinaron que la sustancia alcanzaba un peso neto superior a los dos kilogramos y una pureza de más del 81 por ciento.
Ante la sospecha de que la mochila hubiera sido arrojada desde algún vehículo para evitar el control, los agentes decidieron vaciarla y mantenerla en el mismo lugar bajo vigilancia. Aproximadamente una hora después, una furgoneta Volkswagen Transporter se detuvo junto al punto donde había sido encontrada. Según la versión de la acusación, uno de los ocupantes descendió rápidamente para recuperar los efectos depositados, momento en el que ambos fueron arrestados.
La Fiscalía sostiene que la droga estaba destinada a su distribución entre terceros y estima que habría alcanzado un valor de mercado ilícito superior a los 209.000 euros en venta al por menor.
La atención del juicio estará también puesta en la declaración como testigo de Luis F.R., quien en el momento de los hechos ejercía como responsable del dispositivo policial que intervino la droga. Su comparecencia se realizará por videoconferencia desde el Centro Penitenciario de Topas, donde permanece en prisión provisional desde diciembre de 2025.

El exmando policial fue detenido junto a otras personas en una operación contra una supuesta organización criminal dedicada al tráfico de estupefacientes. Su testimonio en esta causa marcará una de sus primeras apariciones públicas desde su ingreso en prisión, en un procedimiento que ahora lo sitúa en una posición inédita: la de testigo de una intervención antidroga mientras afronta una investigación por hechos similares.




