La Audiencia Provincial de Salamanca ha acogido este miércoles un juicio marcado por una notable expectación y la presencia de numerosos curiosos a las puertas del edificio minutos antes del inicio de juicio.

La sesión, señalada para las 10:00 horas, ha comenzado con una petición de suspensión formulada por los letrados que ejercen la defensa de los ocho acusados. La solicitud ha obligado a los magistrados que integran el tribunal a retirarse durante varios minutos para deliberar sobre la viabilidad de continuar con la vista oral. Finalmente, el tribunal ha acordado seguir adelante con el procedimiento, una decisión que ha sido recibida con la protesta y la disconformidad de las defensas.
Las declaraciones de las testigos protegidas
Las pruebas testificales han arrancado poco antes de las 10:39 horas con la declaración, por videoconferencia, de una primera testigo protegida. La mujer ha reconocido conocer previamente a una de las acusadas y ha respondido posteriormente a la batería de preguntas formulada por el Ministerio Fiscal.
Durante su testimonio, la víctima ha explicado que llegó a España por iniciativa propia y que fue ella misma quien adquirió los billetes de viaje. Sin embargo, ha asegurado que antes de abandonar su país una de las acusadas le había ofrecido un empleo en una frutería.
Según ha relatado ante el tribunal, una vez llegó a Salamanca, fue trasladada directamente a un piso de la calle Peña de Francia, donde le comunicaron que trabajaría ejerciendo la prostitución retiraron el pasaporte. La testigo ha descrito, ya en el piso, un estricto control sobre ella: “Siempre tenía que estar maquillada, no podía hacer ruido y cuando salía al súper, que eran muy pocas veces, me vigilaban”, ha afirmado.
La mujer ha sostenido que estaba obligada a atender a todos los clientes sin posibilidad de rechazar ningún servicio y ha señalado que una de las acusadas llegó a realizarle fotografías para promocionar sus servicios sexuales. También ha asegurado que finalmente recuperó su pasaporte.
Asimismo, ha declarado que en los inmuebles se suministraban sustancias estupefacientes a los clientes y que las mujeres que ejercían la prostitución eran obligadas a consumir drogas. Según ha explicado, la vigilancia era constante gracias a la instalación de cámaras en los pisos.
“Me amenazaban diciéndome que si acudía a la Policía iban a hacer daño a mi hija”, ha manifestado durante su comparecencia.
La víctima también ha relatado que sentía temor por las prácticas de brujería que, según ha dicho, realizaba una de las acusadas para atraer clientes, y ha asegurado que llegó a temer por la seguridad de su familia.
Durante la declaración ha ratificado además una afirmación realizada previamente en sede judicial, asegurando que en una ocasión llegó a trabajar durante 27 horas seguidas. Según ha indicado, las mujeres eran obligadas a consumir cocaína y, en caso de negarse, eran castigadas sin comida.
Una segunda víctima relata amenazas y control documental
A las 11:21 horas ha comenzado la declaración de una segunda víctima y testigo protegida. La mujer ha asegurado que decidió viajar a España tras recibir una oferta laboral en la que se le prometía un puesto de trabajo como enfermera.
Según ha explicado, tras su llegada fue trasladada a un piso situado en la avenida de Portugal, donde convivía con otras mujeres. Allí, ha afirmado, comprendió la verdadera naturaleza de la actividad que se desarrollaba en el inmueble.

“A medianoche noté la llegada de clientes, pero no me fui; ya me habían quitado mi documento”, ha declarado en referencia a la retirada de su pasaporte.
La testigo ha señalado que durante su estancia en el piso de la calle Peña de Francia nunca salió sola a la calle, aunque ha confirmado haber realizado desplazamientos con clientes que abonaban cantidades económicas por sus servicios.
“Me amenazaban, tenían mi documento y tenía que pagar la deuda. Tenía miedo de que le hicieran daño a mi familia”, ha insistido ante el tribunal.

La vista oral ha continuado en la Audiencia Provincial de Salamanca con la práctica de las declaraciones de los agentes de la Policía Nacional mientras que este jueves, se practicará la segunda sesión del juicio con la declaración de los ocho acusados.



