Agentes pertenecientes a la Unidad de Intervención de Armas y Explosivos han destruido más de 650 armas de fuego y armas blancas incautadas en diferentes operativos desarrollados en la provincia de Salamanca.
Asimismo, algunas de ellas también proceden de particulares que dejaron de tener licencia, murieron o, incluso, quisieron desprenderse de ellas.
Se trata de un arsenal conformado por escopetas, revólveres, carabinas, rifles y otra serie de armas prohibidas que han sido trasladadas a una empresa siderúrgica para su fundición, refieren desde la Benemérita. De todas ellas, añaden, las únicas que no serán destruidas son aquellas que poseen cierto valor histórico.





