Salamanca figura entre los territorios afectados por una presunta trama itinerante de robos con fuerza que se ha saldado con la detención de dos personas, un hombre de 53 años y una mujer de 36, ambos residentes en Badajoz, a quienes la Guardia Civil atribuye su participación en 26 asaltos a viviendas y establecimientos comerciales repartidos por cuatro provincias, entre ellas Salamanca.
La investigación, bautizada como operación IRELE, permitió reconstruir la actividad de los sospechosos, que presuntamente se desplazaban entre distintas localidades para cometer los robos, principalmente durante la noche. Su método consistía en forzar las cerraduras de los inmuebles y volver a colocarlas después, una maniobra destinada a retrasar el descubrimiento de los asaltos y dificultar que los propietarios advirtieran inmediatamente lo ocurrido.
Joyas, dinero en efectivo, herramientas, prendas de vestir y otros objetos personales componían el botín que, presuntamente, obtenían de sus incursiones en viviendas y negocios.
Un dispositivo policial que terminó en la carretera de Cáceres
La investigación se puso en marcha tras detectarse una sucesión de robos durante el pasado mes de septiembre en la provincia de Cáceres. Las pesquisas permitieron a los agentes seguir la pista de los presuntos autores hasta establecer un dispositivo de vigilancia que resultaría decisivo.
El operativo culminó el pasado 27 de octubre. Los investigadores iniciaron el seguimiento en Badajoz y continuaron por la carretera N-523, en dirección a Cáceres, hasta interceptar a los dos sospechosos.
La intervención estuvo marcada por la conducción del hombre que iba al volante, quien, según la Guardia Civil, circuló a gran velocidad y realizó maniobras temerarias que pusieron en grave peligro al resto de usuarios de la vía. Finalmente, ambos fueron detenidos.
Ya fueron arrestados por otros 58 robos
El historial policial de los dos arrestados añade un dato especialmente relevante a la investigación: no era la primera vez que la Guardia Civil los relacionaba con una importante sucesión de robos.
Ambos habían sido detenidos en abril de 2025 durante la operación DOKOL, en la que se investigaba su presunta implicación en otros 58 delitos de robo con fuerza.
Tras finalizar las diligencias correspondientes a la operación IRELE, los detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente en Cáceres, que decretó su ingreso en prisión provisional.
La investigación sitúa así a Salamanca entre las provincias afectadas por la actividad delictiva que se atribuye a esta pareja, aunque no han trascendido por el momento las localidades salmantinas concretas en las que se habrían producido los robos.



