El interno que protagonizó el episodio de las supuestas pilas tragadas podría volver a enfrentarse a la Justicia. C.M. podría afrontar una nueva condena después de agredir a dos funcionarios de prisiones en el departamento de Enfermería del centro penitenciario de Topas.

El recluso había sido trasladado previamente al hospital después de simular haberse tragado unas pilas. Tras su regreso al establecimiento penitenciario, permanecía en Enfermería, hasta donde acudieron dos funcionarios con el objetivo de trasladarlo al módulo que tenía asignado.
Fue entonces cuando la situación se complicó. El interno se negó a abandonar las dependencias sanitarias y adoptó una actitud violenta, llegando a agredir a ambos trabajadores. Durante el enfrentamiento, uno de los funcionarios recibió un puñetazo en la cara y sufrió varios arañazos, lesiones por las que tuvo que recibir asistencia médica del facultativo del centro.
La gravedad del incidente obligó a otros funcionarios a acudir en auxilio de sus compañeros y colaborar en la reducción del recluso. Una vez controlado, C.M. fue trasladado al departamento de Aislamiento, donde quedó sometido a aislamiento provisional como medio coercitivo.



