La tarde de este pasado sábado terminó con dos funcionarios agredidos en el centro penitenciario de Topas después de que un interno protagonizara un violento episodio en el módulo 11, uno de los departamentos más conflictivos de la prisión salmantina.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 19:45 horas, cuando el recluso comenzó a romper sillas y a lanzar objetos por las dependencias del módulo. Ante el comportamiento del interno, varios funcionarios tuvieron que intervenir para tratar de reducirlo y evitar que la situación fuera a más.
Sin embargo, el hombre respondió con violencia contra los trabajadores. Durante el forcejeo, una funcionaria recibió un puñetazo en la cara y sufrió tirones de pelo. Otro de los compañeros que acudió en su ayuda recibió varias patadas en el pecho mientras intentaba controlar al interno.
La intervención de otros funcionarios permitió finalmente reducir al recluso y trasladarlo hasta la enfermería del centro penitenciario. Ni siquiera entonces cesó su comportamiento agresivo, ya que continuó insultando y mostrando una actitud violenta.
Tal y como ha podido confirmar este medio, el recluso se encontraba bajo los efectos de las drogas.
El episodio vuelve a poner el foco en las condiciones de seguridad de los funcionarios de prisiones y en la falta de medios que denuncian desde hace tiempo. Cabe recordar que los trabajadores reclaman el reconocimiento de la profesión como profesión de riesgo y un refuerzo de las plantillas para hacer frente a situaciones de este tipo.



