El 10 de enero de este año un maquinista de Adif alertó al Servicio de Emergencias 112 Castilla y León sobre la presencia de un cuerpo sobre las vías del tren a la altura de Gimialcón. Se trataba del cadáver de Iván Díaz, un joven de Paradinas de San Juan al que se le había perdido la pista después de sufrir un accidente con su coche en un camino que llevaba a esta localidad.
El caso en un primer momento fue llevado por el juzgado de Arévalo, sin embargo, transfirió las competencias al de Peñaranda que sigue llevándolo todo “bajo secreto de sumario”, tal y como ha informado el teniente coronel de la Guardia Civil de Salamanca, Pedro Merino.
A pesar de ese secreto de sumario, el teniente coronel ha podido avanzar que la investigación de la Guardia Civil apunta que “no hay indicios de acción violenta” relacionado con la muerte de Iván Díaz. Lo ha hecho en una rueda de prensa en la Comandancia de la Guardia Civil de Salamanca, donde presentaba el resultado de una operación llevada a cabo en la provincia y donde se ha desarticulado un grupo especializado en robos.




