Un joven, cuyas iniciales responden a C.M.M.G., ha sido procesado este martes en la Sala de Penal número dos de los Juzgados de Salamanca acusado de un delito de hurto. El Ministerio Fiscal solicitaba para él una pena de prisión de 9 meses, aunque finalmente ha rectificado su escrito de acusación teniendo en cuenta su discapacidad y ha requerido el tipo mínimo de 6 meses de cárcel.
Los hechos se remontan al 5 de junio del año 2016 cuando el acusado acudió invitado a comer a casa de su tía. Según consta en la denuncia, el joven habría hurtado entonces una serie de joyas que ella tenía en una bolsa en su habitación. El acusado ha negado los hechos y, según su declaración, acudió ese día a comer invitado por su tía, quien le además le dio una serie de objetos, como una esclava de plata o un cristo chapado en oro y otro de plata con el objeto de que acudiera a su confirmación. Además le había ido a buscar un traje de su tío y también le había dejado otros atuendos para su madre, como así han reconocido las dos partes. No reclama ninguno de ellos.
El joven relata que se fue de allí sin llevarse las joyas y que posteriormente recibió una llamada de su tía reclamándole estos efectos. Él negó haberse llevado nada y además le devolvió todo lo que le había prestado, incluidos regalos anteriores, y se lo dejó en una bolsa colgada de su puerta. Además, alega que su tía posteriormente le ha acosado de forma insistente con insultos, amenazas y frases intimidatorias como, “vagarás toda la eternidad en el infierno arrastrando tu culpa”.
La mujer, que ha declarado como testigo, ha asegurado que el joven, después de comer se quedó en el salón mientras ella recogía la cocina. Cuando volvió se había ido a la habitación, que estaba desmontada porque, según han reconocido ambos, habían pintado, cogió la bolsa con las joyas reclamadas, la metió en otra bolsa y salió corriendo y blasfemando antes sus ojos.
No está muy claro qué objetos exactamente reclama, como ha destacado la defensa, aunque en la enumeración que ha hecho durante la vista se encuentran una alianza de oro de su padre, un colgante charro, un juego de pendientes de circonita, dos o tres pulseras, un botón charro, un cristo chapado en oro y un pulsera grande.
De igual manera, ha declarado el perito tasador a petición de la defensa revelando que ha procedido al tasado de las piezas hipotéticas en base a su precio de mercado de entonces. También ha declarado el forense, quien ha determinado que la discapacidad del joven no le impide discernir el bien del mal y que está perfectamente capacitado para cometer un hurto.
El Ministerio Fiscal ha solicitado sentencia condenatoria para el joven porque considera acreditado que acudió a casa de su tía, con quien tenía una relación cordial demostrada, y por esa razón otorga credibilidad a los hechos que ha ha relatado ella. Sin embargo, la defensa solicita la libre absolución de su representado ya que observa diferentes contradicciones en las declaraciones de la denunciante, especialmente en lo referido a qué joyas le faltan. Por ello, argumenta que pueden haberse perdido ya que la mujer estaba pintando la habitación en la que se encontraban.




