El concierto de Juan Magán durante la noche de este jueves ha sido la excusa perfecta para que multitud de jóvenes se reunieran en las calles del centro de la capital del Tormes, ingiriendo alcohol y otras sustancias, y cometiendo actos ilícitos.
Además de una denuncia por consumo de alcohol en la plaza de la Reina, dos por tenencia de estupefacientes, una por medición de ruidos en un local público en el parque de Santa Teresa y una denuncia por arrojar una botella durante el concierto, el dato más sorprendente son las casi 50 sanciones por orinar en la vía pública.
Una noche en la que ha predominado el caos y la labor de la Policía Local ha estado presente durante toda la noche.




