La Universidad Pontificia de Salamanca ha acogido durante la mañana de este viernes, 29 de septiembre, el acto de apertura del curso 2023-2024. Celebrado en el Aula Magna, ha contado con la presencia del cortejo académico y del alcalde de la ciudad, Carlos García Carbayo, entre otras personalidades.
El evento ha comenzado con el balance de estudios del año anterior. Representantes de la Universidad Pontificia de Salamanca han querido destacar el aumento de alumnos, que alcazan la cifra de 8.200; las novedades en cuanto a oferta formativa (Doble Grado en Maestro en Educación Infantil y Primaria) y nombramientos; y las ayudas al estudio concecidas (se han atendido 2.539 solicitudes).
En materia de investigación, la institución académica ha sacado pecho: "Se llevó a cabo una evaluación de la proyección científica de la UPSA y los resultados fueron alentadores, ya que se supera ampliamente el porcentaje requerido de doctores. Además, cada miembro, en un periodo de 3 años, realizó una media de 3,81 publicaciones y se presentaron 22 proyectos de investigación competitivos tanto a nivel nacional como internacional".
Discurso inaugural del rector
La lección inaugural ('Mensuram Bonan’: la economía del amor y la dignidad del servicio del bien común’) ha corrido a cargo de Luis Alberto Rivas, profesor de la Facultad de Ciencias del Seguro, Jurídicas y de la Empresa que recientemente ha tomado el cargo de provicerrector de Relaciones Internacionales y Cooperación.
El nuevo rector de la Universidad Pontificia de Salamanca, Santiago García-Jalón de La Lama, ha cogido el testigo para ofrecer unas palabras en el primer acto de apertura de un curso académico que protagoniza. "En estos días iniciales se apodera de nosotros una familiar mezcla de ilusión y desabrigo que acompaña siempre a la incertidumbre", ha señalado.
Santiago García-Jalón no ha desaprovechado la ocasión para reclamar la necesidad de: "Volver a considerar cuál es el origen de nuestra Universidad, qué somos y qué aspiramos a ser"; y de "prestar una atención preferente al buen ejercicio de las labores docente e investigadora que se cumplen en las facultades no eclesiásticas".
"Habremos de seguir afrontando y resolviendo dificultades con las que ya nos hemmos enfrentado muchas veces. Junto a ellas vendrán otras nuevas, derivadas de la legislación más reciente o de las circunstacias que siempre se renuevan. Para resolver unas y otras contamos con nuestra experiencia", ha concluido el rector.




