En la mañana de este miércoles 24 de mayo, el CSIC-Universidad de Salamanca ha presenta el proyecto de investigación "Inmunoterapia de precisión con anticuerpos BI-específicos acopladores de células T". Dirigido al microambiente tumoral para el tratamiento de tumores sólidos invasivos, con una financiación de 670.000 euros y el cual será desarrollado por el grupo de investigación dirigido por Atanasio Pandiella, con la colaboración de la empresa Oncomatryx y la Fundación para la Investigación del Cáncer de la Universidad de Salamanca (FICUS). En la rueda de prensa han intervenido José Miguel Mateos Roco, vicerrector de Investigación; Atanasio Pandiella, investigador principal del Centro de Investigación del Cáncer y responsable científico del proyecto; la doctora Myriam Fabre, R&D Director; y Pedro Esnaola, consejero de Oncomatryx.
La investigación trata de desarrollar un nuevo fármaco que se dirige a una proteína que se produce en el ambiente tumoral. El fármaco se basa en un anticuerpo frente a esa proteína, que se denomina FAP. Cabe destacar del proyecto que se va a utilizar bioingeniería de anticuerpos para producir un anticuerpo modificado. Según el Dr. Pandiella es que "la idea es que el anticuerpo lleve a cabo una doble función antitumoral. Por una parte, reconociendo a FAP y actuando sobre esa proteína. Por otra parte, atrayendo a células del sistema inmunitario al tumor para que lo ataquen".
Además, los expertos explican que ya existen precedentes del valor terapéutico de los BiTEs, pues en 2014 se aprobó para uso clínico el primero de ellos, denominado blinatumomab. En la actualidad existen más de 200 ensayos clínicos con diferentes BiTEs dirigidos a tumores hematológicos o sólidos, aunque de momento no hay muchos en la clínica. No más de cinco, depende de la investigación que la cifra aumente.
Atanasio Pandiella ha declarado que "es una colaboración fructífera que ha ido in crescendo. Es un orgullo atraer talento de investigadores jóvenes a la Comunidad" en cuanto al fármaco que tiene un tiempo de ejecución de tres años, Pandiella ha explicado que no sirve para todos los tumores y que las tareas fundamentales hoy por hoy son "intentar encontrar marcadores y pacientes para que se beneficien del antibiótico".
La labor del equipo del Centro de Investigación del Cáncer es que se está aportando todo el abordaje de la biología molecular. En concreto, mediante los análisis de muestras con técnicas empleadas en patología molecular se persigue desarrollar biomarcadores para identificar a los pacientes sensibles para recibir el tratamiento. Para poder personalizar y dirigir adecuadamente el tratamiento, se debe detectar cuándo esta proteína está en el paciente oncológico. Se trabajará asimismo con biopsias líquidas para tratar de identificar mediante un análisis de sangre un poco de dicha proteína.




