La Universidad de Salamanca ha presentado en la mañana de este jueves, 9 de noviembre, el libro del 50 aniversario de la Real Academia de Medicina, una presentación que ha estado presidida por el rector, Ricardo Rivero, acompañado por el profesor Francisco Lozano y la investigadora Consuelo del Cañizo, y el alcalde Carlos García Carbayo. Con ellos ha estado también la catedrática de Historia de la Ciencia en la Universidad de Salamanca, Berta Gutiérrez Rodilla, que ha detallado que “este volumen integra todo, desde que nace la academia, que cumplía los 50 años en el año 2021, pero por la pandemia no se pudo realizar el volumen, y por eso, aunque con dos años de retraso se presenta hoy”.
Entre las aportaciones destacadas “son 50 años de un montón de actividades que se han llevado a cabo, de charlas, de ciclos de conferencia, de jornadas organizadas o por esta academia o en conjunto con otras academias de España, de poner en marcha la biblioteca o los archivos”.
Los avances, en cuanto a la aportación de la medicina en Salamanca, la catedrática asegura que “la más importante es la tarea de divulgación, de no olvidarse de la aportación en la sociedad, porque a veces los médicos se quedan encerrados en sus consultas o en el hospital, y esta academia ha hecho muchos ciclos de charlas para que vaya la gente y divulgar cosas relativas de la medicina. Esa es una tarea muy importante de las academias en la actualidad”.

La institución también se va abriendo, y es que “en los estatutos de la academia está recogido que se puede incorporar algún miembro que no sea específicamente médico, aunque hasta el año pasado no se había hecho uso de esa posibilidad. El profesor Corchado entró en el mes de mayo, pero también hay otra apertura hacia las mujeres, yo misma voy a entrar en la academia el 23 de noviembre. Soy la cuarta mujer académica de número”.
Por último, Berta Gutiérrez ha admitido que “en su momento estas instituciones que surgieron en el siglo XIV fueron utilísimas entonces, y también en el siglo XIX, luego han ido perdiendo su función con la aparición de las diferentes asociaciones, la de cardiología o medicina interna, pero ahora hay un intento de buscar nichos, por dónde puedan tener utilidad estas academias que se quedaron ancladas en el siglo XIV, y una de las vías es la de la divulgación. Otra manera de hacerlo es rejuveneciendo un poco a los miembros que van entrando”.




