La Audiencia Provincial de Zamora ha confirmado la condena de dos años y medio de prisión a Pedro Gago Rodríguez por la muerte de Arancha Corcero Girón, la joven de 27 años que falleció tras ser atacada por varios perros de una explotación ovina entre La Hiniesta y Roales del Pan en octubre de 2023. Según ha adelantado Zamora24horas.com la sentencia ratifica también la indemnización de 250.000 euros a los padres de la víctima y rechaza los recursos presentados tanto por el condenado como por la acusación particular.
La resolución, fechada el 19 de octubre de 2026, desestima las apelaciones contra la sentencia dictada en primera instancia y mantiene la condena por un delito de homicidio por imprudencia grave. El tribunal considera acreditado que el propietario de los animales incumplió sus deberes de cuidado y vigilancia, lo que permitió que los perros accedieran a un camino público y atacaran a la joven.
La Audiencia descarta que se tratara de un ataque excepcional e imprevisible. En su resolución, los magistrados subrayan que existían antecedentes que evidenciaban la agresividad territorial de los perros, así como su falta de socialización con personas ajenas a la explotación.
Un ataque mortal en un camino público
Los hechos ocurrieron entre las 18:00 y las 19:00 horas del 23 de octubre de 2023, cuando Arancha Corcero Girón paseaba por un camino situado entre La Hiniesta y Roales del Pan. La joven fue atacada por varios de los siete perros que el condenado utilizaba para cuidar su rebaño de ovejas.
Las mordeduras le provocaron heridas múltiples y un shock traumático-hemorrágico que causó su muerte en el lugar. Arancha era hija única de María del Pilar Girón Lozano y Jacinto Corcero Corcero, a quienes la sentencia reconoce una indemnización de 250.000 euros.
La resolución judicial recoge que los animales permanecían sueltos, sin vigilancia y en una finca que no estaba cercada de forma que impidiera su salida. El propietario tampoco se encontraba en el lugar cuando se produjo el ataque.
Los magistrados destacan que el condenado conocía el comportamiento territorial de los perros y los riesgos que podían representar para otras personas. La sentencia señala que ya se había producido un incidente anterior con un ciclista y que incluso su hermano le había advertido de que podía ocurrir algo grave.
Los agentes de la Guardia Civil que intervinieron tras el ataque describieron un comportamiento especialmente agresivo de los animales. Según recoge el fallo, llegaron a abalanzarse sobre el vehículo policial, hasta el punto de que los agentes temieron salir del automóvil por miedo a ser atacados.
El tribunal considera que estas circunstancias imponían al propietario la obligación de adoptar medidas para evitar que los perros abandonaran la finca y accedieran a los caminos públicos.
Se mantienen los dos años y medio de prisión
La Audiencia Provincial rechaza la petición de la defensa, que solicitaba la absolución de Pedro Gago Rodríguez o, subsidiariamente, una reducción de la condena a un año de prisión.
Los magistrados consideran que la sentencia de primera instancia valoró correctamente las pruebas testificales, periciales y documentales practicadas durante el juicio. En consecuencia, concluyen que existió una imprudencia grave por el incumplimiento de los deberes más elementales de cuidado.
La resolución también mantiene la atenuante de dilaciones indebidas, aplicada en primera instancia por la paralización del procedimiento judicial durante aproximadamente un año. La Audiencia atribuye esta demora a la situación estructural de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Zamora, aunque recuerda que corresponde a las administraciones garantizar que los procesos se resuelvan en un plazo razonable.
Los padres de la joven habían recurrido precisamente para que se eliminara esta atenuante. Sin embargo, el tribunal desestima también su recurso y mantiene íntegramente la condena.
Sobre la pena impuesta, los magistrados consideran que los dos años y seis meses de prisión son proporcionados a la gravedad de los hechos, pese a que el condenado carecía de lo sentencia confirma asimismo la responsabilidad civil directa del pastor y la indemnización de 250.000 euros para los padres de Arancha. Contra esta resolución cabe recurso de casación por infracción de ley.



