El portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, ha asegurado que el Ejecutivo autonómico revisará de forma individual cada expediente de los menores migrantes no acompañados que sean asignados a la Comunidad.
Carriedo explicó, tras el Consejo de Gobierno y según recoge Ical, que si los expedientes llegan incompletos, la Junta pedirá primero que se subsanen. Si no consta acreditada la edad, solicitará a la Fiscalía que se realicen las pruebas correspondientes.
El Ejecutivo autonómico sostiene que la prioridad debe ser que los menores puedan regresar con sus padres o familiares, siempre que sea posible. Si considera que no se han agotado las vías para lograr ese retorno, la Junta recurrirá los expedientes.
Castilla y León también podrá presentar recursos contra las normas generales que considere contrarias a los intereses de la Comunidad y contra los expedientes individuales que no estén suficientemente completos o no hayan seguido todos los procedimientos establecidos.
Críticas al Gobierno por la gestión migratoria
Las declaraciones recogidas por Ical se producen el mismo día en que Castilla y León no participó en la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia, donde se aborda el reparto de menores migrantes no acompañados entre las comunidades.
Carriedo reclamó al Gobierno central que actúe en sus competencias, especialmente en materia de control de fronteras, y calificó la gestión de la situación como un “fracaso”. El portavoz criticó además la falta de datos precisos y la existencia de diferentes posiciones dentro del propio Gobierno sobre cómo abordar la situación migratoria.
La Junta insiste así en que cada caso debe ser analizado de manera individual, con la documentación completa y priorizando, según su postura, el retorno de los menores con sus familias.



