El XXIX Encuentro de Poetas Iberoamericanos es una oportunidad única de realzar la Escuela de Salamanca y todo lo que hizo por unir la capital del Tormes y el resto del territorio español con el continente americano. Una oportunidad única para demostrar la potencia de las palabras y de la literatura en nuestro día a día.
Esta mañana era el momento de entregar los huéspedes distinguidos a Rafael Courtoisie y a José Pulido, dos distinciones que harán que siempre estén ligados a la ciudad salmantina y a toda la historia que la rodea.
Durante la tarde-noche de este lunes, 5 de octubre, ha sido el turno de la colombiana Luz Mary Giraldo y de recibir el XIII Premio Internacional de Poesía 'Pilar Fernández Labrador; además de entregar el accésit a Diana Aradas, ambas poetas que han demostrado que a través de las palabras siempre se podrá transmitir cualquier tipo de mensaje.
En el caso de la primera, ha sido por ‘Orden de la Casa’, elegido entre nada más y nada menos que 1.802 ejemplares procedentes de 23 países distintos, todo un hito el logrado por la colombiana en Salamanca. Según ha explicado a Salamanca24horas: “He concursado varias veces y había quedado entre las finalistas, en esta ocasión lo envié el último día y fíjate”, sin esconder la alegría de recibir este galardón que en otras ocasiones quedó a centímetros de sus manos.
Como es lógico, el V Centenario de la Escuela de Salamanca tiene un papel relevante y especial, al ser uno de los enclaves más representativos en la unión entre España y Latinoamérica: “Hay uno vínculos muy profundos, no solo el idioma y la literatura, sino que nosotros y mi generación se formó leyendo a autores salmantinos, leyendo a Unamuno, por ejemplo”.
Por otro lado, el accésit fue para la escritora gallega Diana Aradas, autora del poemario ‘Pájaros en la boca’ que recibió la llamada de la propia Pilar Fernández Labrador: “Fue una gran sorpresa recibir la llamada precisamente de la propia persona que da el nombre al premio, además de que me parece una persona muy entusiasta, yo estaba completamente feliz porque ella me lo contagió”.
Con raíces en Salamanca a raíz de su doctorado, también ha indicado la enorme felicidad que es recibir un galardón de estas características: “Soy una persona apasionada de la literatura hispanoamericana, por eso es que es mucho más emocionante para mí compartir este premio”.



