Según la Macroencuesta de Violencia contra las Mujeres 2019, el 17,3% de las mujeres encuestadas en España ha sufrido acoso sexual en su ámbito laboral. De ellas, el 4,1% identificó a su jefe o supervisor como agresor y el 7,3% a otro compañero de trabajo. Estos datos evidencian la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención en las empresas.
Victoria Zumalacárregui, secretaria de Igualdad y Políticas Sociales de UGTCyL, subraya la importancia de los protocolos de acoso y de los planes de igualdad, que son obligatorios según la legislación vigente. En Castilla y León, 148.398 empresas están obligadas a contar con un protocolo de acoso, mientras que alrededor de 900 empresas con más de 50 trabajadores deben disponer de un plan de igualdad. Sin embargo, solo el 30% de las empresas cuenta actualmente con estos protocolos, principalmente medianas y grandes, mientras que la mayoría de las pequeñas carece de ellos.
El sindicato alerta de que los sectores más vulnerables son hostelería y turismo, comercio minorista, agricultura y ganadería, cuidados y sanidad privada, construcción e industria pesada. Además, la Inspección de Trabajo ha incrementado en un 33% las sanciones por incumplimiento en 2024, con multas que van de 751 a 7.500 euros.
Zumalacárregui insta a “redoblar esfuerzos en todos los ámbitos” frente a la discriminación laboral por sexo y reclama medidas para reducir la brecha salarial, garantizar la conciliación, facilitar el acceso de las mujeres a puestos de responsabilidad y proteger a las víctimas de violencia machista. El sindicato también promueve la figura de los agentes de igualdad y campañas de sensibilización dentro de las plantillas.
El objetivo de UGTCyL es avanzar de forma continua en los derechos laborales y la protección social de las mujeres frente a la violencia machista, asegurando que los protocolos y planes de igualdad se implementen de manera efectiva en toda la comunidad.




