El incremento en la factura del gas está provocando que las comunidades de vecinos de todo el país se echen a temblar ante la inminente llegada del frío. La población, a expensas de conocer la letra pequeña de la nueva tarifa regulada que anunció el Gobierno de Pedro Sánchez el pasado jueves, se encuentra debatiendo actualmente sobre cuál será la mejor manera de reducir los costes de la calefacción central.
En los últimos días, se ha dado a conocer a través de diversos medios, que comunidades de vecinos de Zaragoza o Logroño han decidido no enchufar la calefacción central. Ángel Hernández, presidente de Administradores de Fincas de Salamanca, asegura que no se descarta que pase en Salamanca: “Habrá comunidades que tendrán difícil soportar el coste, incluso aunque se reduzcan horarios, con el añadido de que hoy en día las empresas suministradoras y comercializadoras no tienen la misma capacidad de financiación que tenían en otras crisis anteriores, cuando permitían flexibilizar el pago”.
Posibles soluciones para reducir la factura de la calefacción central este invierno
Ante esta situación los vecinos buscan salidas para evitar cifras estratosféricas, aunque, tal y como indica Hernández, “no hay soluciones mágicas”. El presidente de Administradores de Fincas en Salamanca expone que las bombas de calor y los radiadores son alternativas, “pero tampoco son la solución ideal pues el precio de la luz también está disparado”.
Sin embargo, Hernández afirma que una posible opción para reducir la factura de la calefacción central puede ser retrasar la fecha de encendido y adelantar la fecha de apagado. Además del horario diario de funcionamiento, resultaría también clave disminuir los grados: “Los vecinos tienen que ser conscientes de que pagan por temperatura no porque sus radiadores estén quemando; en consecuencia, si alcanzan una adecuada aun con algunos cerrados (porque sus viviendas colindantes están habitadas, por ejemplo) no deben empeñarse en tenerlos todos abiertos para luego abrir las ventanas de par en par”, indica.
Debido a todo lo mencionado anteriormente, son muchas las comunidades de vecinos que querrían plantearse invertir en obras de mejora en los edificios, como cambiar los caloríferos o dotarlos de aislamiento térmico: “Obviamente los equipos que producen el calor con los años pierden parte de su eficiencia y ahora la tecnología permite calderas de mayor rendimiento. De igual modo, la mejora de la envolvente térmica permite un ahorro de energía, tanto en invierno como en verano”, afirma Hernández.
No obstante, el presidente de Administrador de Fincas en Salamanca añade que “se trata de obras de un importe elevado y no nos encontramos en el mejor momento económico para que los vecinos puedan realizar esas inversiones. Las subvenciones -si se simplifican los requisitos- y la financiación bancaria deberían servir de aliciente para acometer dichos trabajos, pero siempre con los pies en el suelo”.
Nueva tarifa regulada
El Gobierno informó el 13 de octubre de la creación de una nueva tarifa regulada para las comunidades de vecinos con calefacciones centralizadas de gas natural. La medida, según Moncloa, beneficiaría a 1,7 millones de hogares y tendría como objetivo ahorrar un 50% en la factura.
Este martes, 18 de octubre, se conocerán más detalles acerca de la norma. Por el momento, Hernández apunta que “no se trata de ayudar, sino de aplicar a las comunidades de propietarios las mismas tarifas de gas que las que se aplican a los consumidores domésticos. No hay que inventar nada. Y, desde luego, lo que no es de recibo es penalizar a quienes tienen una calefacción central que, desde el punto de vista energético, es más eficiente”.




