Ante el posible traspaso de la gestión del Centro de Recuperación de Personas con Discapacidad Física de Salamanca (CRMF) a la Junta de Castilla y León, el CSIF traslada su preocupación ante la "incertidumbre" que provoca la falta de información de la que, según apuntan, carece la plantilla.
"Esta falta de información está generando una lógica inquietud entre los trabajadores, que desconocen cómo puede afectar esta situación a su puesto de trabajo, a sus condiciones laborales, a sus retribuciones, a sus derechos adquiridos y a sus expectativas profesionales", argumentan.
Así, el sindicato solicita una "comunicación clara, completa y oficial" sobre el alcance real del proceso, considerando "inaceptable" la falta de información que se está recibiendo. Por ello, piden detalles sobre el calendario previsto, las condiciones en las que podría producirse, las garantías laborales aplicables y el futuro de los servicios que actualmente se prestan en el centro.
La preocupación de CSIF, tal y como detallan, no se limita al ámbito laboral, ya que aseguran que "cualquier actuación que afecte al CRMF sin garantías suficientes puede provocar un doble perjuicio". Por un lado, apuntan el citado perjuicio a los trabajadores; y, por otro, a los usuarios, "que no pueden convertirse en víctimas de una decisión administrativa mal planificada".
En este sentido, el CRMF presta un servicio público especializado dirigido a personas con discapacidad física, "para quienes este centro constituye un recurso esencial de apoyo, formación, autonomía personal e integración social y laboral". Por ello, el CSIF alerta que la falta de planificación podría derivarse en una reducción de servicios y actividades, en la pérdida de recursos especializados, algo que "no puede admitirse".
Por todo ello, el CSIF exigen que ninguna decisión sobre el CRMF se adopte sin contar con los trabajadores, sin proteger a los usuarios y sin asegurar la continuidad del servicio público.




