La provincia de Salamanca ha registrado el descenso más notable en el número de defunciones de toda Castilla y León durante las primeras 44 semanas de 2024. Según la estimación semanal publicada este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), las muertes en la provincia charra se redujeron un 3,58 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. Este porcentaje se traduce en 118 fallecimientos menos, situando a Salamanca como la provincia con la evolución más favorable de la Comunidad.
Este dato favorable contrasta con la tendencia general. A nivel autonómico, el número de defunciones en Castilla y León aumentó un 1,28 por ciento hasta la semana 44 (que abarca hasta el 2 de noviembre), con un acumulado total de 24.453 muertes. Sin embargo, este incremento regional es casi la mitad del registrado en el conjunto de España, donde las muertes se elevaron un 2,49 por ciento. Es relevante recordar que el pasado año, el aumento regional fue significativamente mayor, con un repunte del 8,53 por ciento.
El estudio del INE muestra una gran disparidad entre las nueve provincias. Salamanca lidera el grupo de las tres provincias con caídas, junto a Soria (-2,99% y 29 menos) y Palencia (-0,81% y 14 menos). En el otro extremo, las defunciones aumentaron en seis provincias, con Burgos registrando el mayor incremento, un 9,31 por ciento más (312 fallecidos adicionales). Le siguen Segovia (+2,80%) y Zamora (+2,67%), mientras que Ávila (+1,38%), León (+0,47%) y Valladolid (+0,34%) tuvieron subidas más moderadas.
En el cómputo global de fallecimientos acumulados hasta la semana 44 de 2024, León lidera la lista con 5.161 defunciones, seguida por Valladolid (4.351) y Burgos (3.666). Salamanca se mantiene como la cuarta provincia con mayor número de defunciones acumuladas, alcanzando un total de 3.191 fallecidos en el periodo. Durante la última semana analizada (la semana 44), se produjeron 68 fallecimientos en la provincia.
Nacimientos
Salamanca volvió a profundizar en 2024 su retroceso demográfico. La provincia contabilizó 1.670 nacimientos, 13 menos que en 2023, según los datos del Movimiento Natural de la Población publicados por el INE. A pesar del ligero crecimiento regional, Salamanca figura entre las tres provincias de Castilla y León que pierden alumbramientos, junto con León y Soria, manteniendo una tendencia descendente que se repite desde hace más de una década.
En paralelo, las defunciones ascendieron a 3.919, 149 más que el año anterior. Este aumento sitúa a Salamanca como la cuarta provincia con más fallecimientos de la comunidad, y contribuye a un saldo vegetativo claramente negativo: –2.249 personas en 2024. La provincia se consolida así como uno de los territorios con mayor envejecimiento, con un porcentaje elevado de población de 95 años o más y una presencia creciente de centenarios.
El contexto regional tampoco favorece un cambio de tendencia. Castilla y León en su conjunto registró 12.541 nacimientos y 28.568 defunciones, lo que evidencia un declive demográfico sostenido. Con una fecundidad media de 1,07 hijos por mujer, inferior a la estatal, Salamanca afronta el reto de revertir una dinámica marcada por la caída de nacimientos, el aumento de las muertes y una población cada vez más envejecida.




