El camino hacia la Moncloa se ha iniciado ya casi de manera oficial con la publicación de las listas, todavía provisionales, que los diferentes partidos políticos llevarán por cada provincia para Congreso y Senado. Anteriormente, eso sí, las declaraciones cruzadas y la petición del voto ya habían tenido lugar, algo que se recrudece en las fechas actuales.
De esta manera, mientras el PSOE pidió "participación, participación y participación" en la visita del presidente del Gobierno a Salamanca durante el pasado martes, desde el PP buscan acumular el voto del centro derecha para que no penalice la Ley d'Hondt.
El presidente del partido, de hecho, llegó a pedir a Vox que no se presentara en las provincias más pequeñas, donde la penalización puede ser mayor, especialmente en aquellas en las que se eligen tres o cuatro diputados. Este último caso es el de Salamanca.
Esto ocurre debido al sistema representativo presente en España, no directamente proporcional, donde con 350 diputados, a Madrid le tocarían 48 representantes y Soria no llegaría ni a uno. Así, por ejemplo, cada escaño en Salamanca representa a 76.517 personas por las 139.000 en Asturias o las menos de 36.000 en Teruel, según los gráficos realizados por Europa Press. Sin embargo, no todas las personas acuden a votar por lo que los válidos por cada diputado elegido en 2016 fueron menos que la cantidad anterior. En Salamanca, cada escaño valió 50.621 votos.
El sistema, de hecho, ha sido objeto de críticas por diferentes partidos hasta que, incluso, llevaron en sus programas la adecuación de la Ley Electoral. Es el caso de Ciudadanos ya que, en las elecciones de 2016, cada escaño le costó cerca de 100.000 votos. El más favorecido en estos comicios fue el PNV, con 57.000 votos, apenas 500 menos que el PP.
29% de votos para un escaño
Salamanca se encuentra en el término medio a nivel estatal a la hora de lo que cuesta porcentualmente un diputado. Así, desde las primeras elecciones generales en 1977, en la provincia salmantina cada diputado ha contado con un apoyo superior al 29%, lejos de Melilla y Ceuta, que al contar solo con uno están cerca del 50% o de Cuenca, donde cada uno debe superar un 36%. En Barcelona, en el otro extremo, se encuentra por encima del 5%.
Sin embargo, la nueva coyuntura política, con más partidos en liza, indica históricamente que este porcentaje será menor para poder conseguir el diputado.




