Los cambios producidos en el medio ambiente, de los que se nos viene alertando desde hace años no son una novedad que de repente sorprenda a la ciudadanía, aunque sí hay una gran falta de conocimiento respecto a la crisis climática que ya vivimos y de la que, por regla general, se tiende a hacer oídos sordos.
La erupción del volcán de La Palma, las grandes inundaciones, las fuertes sequías o inclusive la reciente pandemia (COVID-19) y los consiguientes virus trasmitidos por los animales, que tan duramente han golpeado en el tema sanitario a la población mundial, son fenómenos desencadenados por culpa del calentamiento global y como consecuencia de ello del cambio climático.
En la búsqueda de una solución y sobre todo en la búsqueda de concienciar del gran problema en el que ya nos encontramos nace ‘ScientistRebellion’ junto a ‘Rebelión científica’, un movimiento activista compuesto mayoritariamente por científicos y académicos, a título personal, que encabezan una protesta activa para luchar por el cambio climático, y que llega a España hace cuatro años, en 2018.
Este movimiento registra presencia local en todas las grandes ciudades de España, por supuesto en Salamanca. Varios de los miembros de este movimiento hicieron acto de presencia en la Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales hace dos semanas impartiendo una charla que daba voz a los peligros que nos persiguen actualmente, y presentándose en la capital charra en defensa de la crisis climática como “una alternativa a los intentos que no han servido de nada”.
Este domingo, 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, es Víctor de Santos, miembro de Rebelión Científica con representación nacional, quien pone voz a los peligros que nos acechan y que nos acorralan a una posible extinción de la especie humana.
P.: ¿Con qué fin nace este movimiento que lleva por nombre 'Rebelión Científica'?
R.: El origen de todo es que estamos inmersos en una situación que es urgente, catastrófica y dramática.
La comunidad científica lleva décadas publicando todo tipo de artículos y estudios avisando de este gran problema y sigue sin verse un cambio por parte del sector político. Por ello, un grupo de científicos decidieron fundar ‘Rebelión Científica’ a nivel nacional, llegando hace poco a España. La idea es que los científicos salgan a la calle a mostrar la gravedad de este problema, actuando con la urgencia que esto requiere, por eso nos reunimos el 6 de abril delante del Palacio de Congresos y arrojamos pintura roja biodegradable para simular la sangre de todas esas personas que están muriendo, y de las decenas de millones de personas que van a morir por culpa de esta crisis climática y ecológica.
P.: Desde las reivindicaciones frente al Palacio de Congresos en Madrid, ¿qué cambios habéis percibido?
R.: El primer objetivo es mostrar que hay ese descontento por parte de la ciencia, mostrar a la sociedad en general que este es un problema serio y no como en las últimas décadas que la información solo llegaba a la gente académica que leía los artículos científicos. Ahora lo que queremos es que todas las personas se enteren de lo que está pasando, que la información llegue hasta el medio rural, que todo el mundo se entere de que nuestros políticos están fallando y no se está informando a la ciudadanía.

P.:En la conferencia impartida en Salamanca os presentasteis como “una alternativa a los intentos que no han servido de nada”. ¿Quiere decir que realmente la sociedad no está tan concienciada con el cuidado del medio ambiente y la problemática del cambio climático como quizá se presume?
R.: Todo lo que se ha hecho sí ha servido, pero no ha sido suficiente para la magnitud de esta crisis. Los cambios personales no son tan significativos como dicen las instituciones, no es suficiente reciclar, coger la bici etc. Estas son acciones que están, pero que siguen siendo insuficientes mientras la élite siga contaminando, usando jets privados o yates de lujo como si nada.
En las últimas décadas todo lo sucedido ha servido para tomar conciencia, pero hay que hacer mucho más, y hay que actuar ya porque la situación es dramática.
P.: Entonces,¿qué cambios se requieren por parte de la población para contribuir a la mejora del medio ambiente si el gesto de reciclar, cambiar la bici por el coche o las manifestaciones no están siendo suficientes?
R.: Lo primero, es importante tener en cuenta que esto no es solamente una lucha para contribuir a la mejora del medio ambiente, a que los montes estén mejores… Esto es una cuestión de nuestra propia supervivencia, de que poner en conocimiento que grandes partes de España en décadas van a estar deshabitadas por falta de agua, por olas de calor de más de 50 grados etc. Se trata de luchar por nuestro futuro, nuestra supervivencia y el de las futuras generaciones.
Entonces, lo que tiene que hacer la ciudadanía es organizarse colectivamente. Está demostrado que los cambios no se consiguen estando sentados en casa o protestando a través de las redes sociales, sino que hay que organizarse colectivamente, uniéndose a la gente que quiera hacer algo y así empezar a propagar esto y generar un cambio.

P.: En la conferencia de hace dos meses se hacía hincapié en que “España es el país de la UE más vulnerable en cuanto al cambio climático”, ¿a qué se debe?
R.: Hay varias razones, una de ellas es la desertificación que es como si el desierto del Sahara fuera subiendo hacia el norte, quedando las zonas de Andalucía cada vez más secas, con menos precipitaciones y perdiendo vegetación en el camino. Eso va a hacer inhabitables algunas zonas de España, aumentando las olas de calor y que muchos cultivos que ahora se dan en la zona sur de España ya no se den por el calor extremo y la falta del agua.
Otro motivo es la subida del nivel del mar. Al final España es un país rodeado de agua, por eso la subida del nivel del mar va a afectar a ciudades que están en la costa. Esto es una realidad que pasará a finales de este siglo, pero lo de las olas de calor es presente, algo que ya estamos viviendo desde que comenzó este año, donde las sequías ya están siendo verdaderamente peligrosas y se pronostica un verano bastante seco.
P.: ¿A qué nos podría abocar este cambio climático tan brusco del que hablas, y cómo afectaría al ser humano?
R.: Hay posibilidades reales de que haya una extinción de la especie humana. El problema es que, por el camino, si vamos a ese escenario, habrá mucho sufrimiento, muerte masiva de personas, grandes hambrunas como está ocurriendo ya en muchos lugares del mundo.
En Madagascar el año pasado se sufrió una hambruna brutal por falta de lluvias, simplemente debido a la crisis climática no llovió cuando tenía que llover, los cultivos fallaron y la gente murió de hambre. Esta es por tanto una realidad que ya está ocurriendo en muchos países y que en España podría ocurrir si seguimos sin hacer nada.
P.:Finalmente, ¿cuál es el mensaje que ‘Rebelión Científica’ quiere trasmitir a la población?
R.: Lo más importante es dejar claro que esto no es algo que hagamos unos locos concienciados que queremos cambiarlo todo. Es una lucha por el futuro de todos, y por eso todos deberíamos participar.
Animamos a todas las personas a unirse a Rebelión Científica o a otros grupos activistas para luchar por nuestro futuro.




