El concejal de Ciudadanos Fernando Castaño, presidente de la Comisión de Contratación en la que este martes se ha aprobado la compra de un edificio de la calle Santiago Madrigal, ha comparecido en rueda de prensa para criticar la situación a la que se ha llegado en este asunto por las negligencias del equipo de Gobierno y la oposición en el momento de realizar esta licitación con todos los informes en contra, según ha dicho.
De hecho, ha comentado que esta compra supone recuperar la vergüenza y atajar el problema, haciendo suya la frase de Les Luthiers "si no eres parte de la solución es que eres parte del problema". Por ello han votado a favor de la propuesta de comprar el edificio y no esperar a que la Asociación de Empresarios Salmantinos de la Construcción pudiera hacer efectivo la compra también del suelo en el que se edificó por un precio irrisorio.
La vergüenza llega, para el concejal de Ciudadanos, de la mano de PP y PSOE, que aprobaron por unanimidad en un pleno anterior a esta legislatura esta edificación sin contar con los informes favorables del interventor y la asesoría jurídica. Sin embargo, en el momento de la inscripción del mismo, el registrador de la propiedad la denegó pero "el equipo de Gobierno decidió construirlo porque lo digo yo".
De esta manera, Castaño afirmó que los 850.000 euros que ha costado el edificio supone recuperar la vergüenza de esta política urbanística con un precio bajo, ya que el valor actual del mismo supera en 500.000 euros al precio de compra, y con llave en mano por lo que se podrá destinar a fomento del empleo. Recordó, asimismo, que contiene el único simulador de riesgos laborales, también válido, y prestará un buen servicio al barrio.
A pesar de ello, y del voto a favor de su partido, que se unió al del PP y el PSOE, por el único contrario del de Ganemos, instó a que en lo que sigue a esta compra el superávit se utilice para otros asuntos y no para comprar la vergüenza. "No hemos venido a romper nada, sino a reformar la política", aseveró y recordó que esto solo se consigue actuando y "no con alardes".




