Los perros se han convertido en una de las mascotas favoritas para muchas personas, gracias a la compañía que hacen estos animales. Sin embargo, algunos propietarios dejan los excrementos de los canes por las calles, ensuciando fachadas, viviendas, tiendas y espacios públicos. Ante esta situación, los vecinos hartos del incivismo de los dueños echan azufre en la calle para evitar que las mascotas orinen.
La Guardia Civil ha advertido, a través de sus redes sociales, que este elemento mencionado anteriormente "es tóxico para los animales y también para las personas". Cabe recordar que esta práctica está prohibida y, por ello, la Benemérita ha informado de algunos de los efectos de echar azufre en la calle. Son los siguientes:
- Úlceras en la piel
- Dificultad en la respiración
- Inflamación de la mucosa nasal
- Traqueobronquitis o asma




