Un grupo de investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y del Cancer Research UK Cambrigde Institute han desarrollado una fórmula para descifrar el ‘caos’ genético de los cánceres más mortales y usar esa información para tratarlos de una manera mucho más eficaz. El método, descrito hoy en un artículo publicado en la revista Nature, del que se ha hecho eco el periódico AS, ayuda a detectar ‘huellas’ en el genoma de los tumores que permiten saber qué mutaciones genéticas han causado el cáncer, algo que ayudará a identificar los puntos débiles del tumor a los que debe dirigirse cada tratamiento.
Conocer la identidad genómica de los cánceres más agresivos facilitará, primero, diagnósticos más precisos; y, segundo, una elección del tratamiento más óptimo para cada paciente, algo que hasta ahora era muy difícil para estos tipos de cáncer. Según AS, el trabajo se centra en descifrar la llamada inestabilidad cromosómica, una de las señas de identidad de los cánceres más agresivos.
En condiciones normales, las células del cuerpo, al dividirse, se aseguran de que las células hijas tengan el número correcto de cromosomas. Sin embargo, una célula cancerosa suele presentar pérdidas o ganancias de fragmentos cromosómicos o cromosomas enteros, y, por tanto, sus genomas no tienen la cantidad de material genético adecuado.
Este caos genético, causado por un mecanismo conocido como inestabilidad genómica, se detecta en mayor medida en cánceres más graves, aquellos que tienen las cifras más altas de mortalidad: cuanto mayor es la inestabilidad genómica del tumor, más avanzado suele estar el cáncer y peor es el pronóstico y la resistencia a las terapias.
Hasta ahora, la medicina personalizada o de precisión únicamente beneficiaba al 5% de los pacientes porque, en los tumores con alta inestabilidad cromosómica, no tienen un solo gen defectuoso sino muchos. Por eso, no era posible usar este tipo de medicina de forma eficaz. Pero la nueva fórmula permitirá conocer en profundidad cada tumor, caracterizar las causas, la diversidad y el alcance de la inestabilidad cromosómica de los casos más graves, lo que posibilitará que, tanto el diagnóstico como el tratamiento, sean mucho más precisos.




