Los hosteleros le ganarán terreno a la calzada en 2023, o al menos temporalmente. La letra pequeña de las nuevas ordenanzas de terrazas de la localidad de Salamanca, una para los establecimientos del casco antiguo (Plaza Mayor y calles aledañas) y otra para el resto de locales, traen una nueva medida que ha pasado desapercibida para todos los medios de comunicación y que afectará visiblemente al día a día de los ciudadanos de la capital.
Con tantas especificaciones para cada una de las calles y que el Ayuntamiento ha tratado de adaptarse a las peculiaridades de cada una de ellas, se ha buscado que los amantes del ‘terraceo’ puedan disfrutar de más espacio sin que esto suponga un malestar para caminantes, ‘runners’ y demás usuarios de la vía pública.
De esta forma, calles como Gran Vía, el paseo de Canalejas, el paseo de la Estación y la avenida de Mirat verán cortado uno o dos carriles de circulación para que en ese espacio se puedan colocar, a partir de las 18:00 horas, terrazas de los establecimientos.
Se trata de una demanda de varios años atrás de los hosteleros de estas calles que, a pesar de las amplias avenidas donde tienen ubicados sus establecimientos, las “aceras son muy estrechas y casi no podemos pasar con la bandeja sin molestar al resto de ciudadanos”. Una medida que aplauden y celebran: “ya era hora, no entendíamos porque se estaba dando tanto terreno a los automóviles, más cuando cada vez más los políticos alardean de la moda de las ciudades verdes”.
Precisamente, activistas y asociaciones relacionadas con el medio ambiente de Salamanca, también apoyan esta nueva medida que esperan que reduzca el uso del coche: “Ahora que la gente tiene menos espacio para llevar el coche y más para beber, esperamos que toda Salamanca se vaya a casa caminando, aunque sea dando tumbos”.
En el lado contrario se sitúan los conductores, que en declaraciones a Salamanca24horas.com, aseguran que esta ciudad quiere acabar con ellos: “Primero fue lo de ir a 30 km/h y ahora esto. Nos sale mejor comprarnos un burro”.
Cabe recordar que estas nuevas ordenanzas todavía tienen que ser aprobadas en pleno municipal y entrarán en vigor quince días después de su publicación en el BOE, por lo que se estima, que no será hasta primeros de febrero cuando se comience a condicionar el tráfico de las mencionadas calles.




