El Ayuntamiento de Salamanca y la Junta de Castilla y León, por medio de la consejería de Fomento y Medio Ambiente, han renovado el convenio por el que el parque de bomberos de Salamanca continuará como centro autonómico de formación, labor que lleva desempeñando desde 2003.
Así, esto servirá para “dar continuación a las actividades de formación” en el parque de bomberos, como detalló el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, quien aseguró que este convenio “pone de manifiesto el compromiso del Ayuntamiento para mejorar la protección ciudadana”.
El alcalde también detalló que el centro de Salamanca cuenta con algunas de las instalaciones "más adecuadas y completas de la región" gracias a las inversiones realizadas a lo largo de estos años por la Junta y el Ayuntamiento. Por ello, el centro charro es un "referente nacional con calificación de sobresaliente", como reconocimiento a instalaciones tales como una torre de prácticas par incendios y ventilación, un vaso de buceo, un laberinto de humos y "el campo de prácticas de fuego real en Tejares". Además, con este convenio se mejorarán las dotaciones destinadas a impartir una mayor profesionalización a los bomberos.
La renovación, firmada hoy entre Juan Carlos Quiñones-Suárez y Fernández Mañueco, obedece a que el anterior ha sido superado al incluirse nuevos módulos formativos, como los trabajos en altura, ventilación en espacios confinados o rescate acuático y subacuático, como detalló el consejero.
Desde 2003, el parque municipal de bomberos ha impartido 11 cursos de formación básica para bomberos de nueva incorporación, con un total de 205 alumnos, a los que hay que sumar otros 88 cursos de formación especializada, que han instruido a más de 1.900 bomberos.
Entre otros se han impartido cursos sobre intervención y rescate en medio acuático y subacuático, rescate en accidentes de tráfico o intervención en rescates combinados y en altura, así como otros de distintas capacidades enfocados a los riesgos tecnológicos, químicos y las emergencias en el transporte de mercancías peligrosas, según explicó Juan Carlos Suárez-Quiñones.




