El Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Salamanca ha denunciado este lunes "la demagogia que emplea el PSOE con el albergue Lazarillo de Tormes al poner en tela de juicio las condiciones con la fueron acogidos los refugiados ucranianos que llegaron a la ciudad en marzo del pasado año huyendo de la guerra iniciada por la invasión rusa".
Hay que recordar que la edil socialista María García comprobó in situ la "absoluta dignidad y comodidad con la que el Ayuntamiento de Salamanca acogió a los refugiados en esta instalación municipal". Lo hizo en una visita en la que estuvo acompañada por la entonces concejala de Familia e Igualdad de Oportunidades, Ana Suárez. En aquel momento, García no realizó ninguna denuncia sobre el estado del albergue Lazarillo de Tormes, algo que más de un año después sí hace el Grupo Municipal al que ella pertenece "en un ejemplo de demagogia y falta de respeto a la verdad".
"El Ayuntamiento de Salamanca estuvo al pie del cañón desde el primer momento para acoger a los refugiados ucranianos ofreciendo las cien plazas del albergue Lazarillo de Tormes y otras doce de la casa de los Sagrados Corazones, en la avenida de La Merced. Aunque el Gobierno central había fijado en un máximo de un mes y medio la denominada ‘fase 0’ en la que los ucranianos permanecerían en estos centros antes de ser realojados en pisos, finalmente su estancia se prolongó hasta diciembre de 2022", ha declarado con firmeza el PP salmantino.
El Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Salamanca asegura que, de haber existido carencias en el albergue Lazarillo de Tormes, tanto los propios ucranianos acogidos como la ONG Accem, que trabajó con ellos para facilitarles los trámites burocráticos, hubieran denunciado esa situación. Es más, los refugiados manifestaron en reportajes publicados en diferentes medios de comunicación salmantinos el buen trato que recibieron por parte del Ayuntamiento de Salamanca. Asimismo, los propios medios pudieron tomar fotografías de diferentes estancias del albergue en las que se aprecian las condiciones de total dignidad en la que se encontraban los refugiados y en ningún momento se recibió en el Consistorio ninguna queja que pusiera en tela de juicio este hecho.




