El secretario general del PSOE de Salamanca, David Serrada, y el portavoz del Grupo Socialista en la Diputación, Fernando Rubio, han comparecido en rueda de prensa para anunciar que su partido va a solicitar la convocatoria de un pleno extraordinario para que "se den explicaciones sobre la mayor catástrofe natural de la provincia de Salamanca", así como para "pedir las responsabilidades políticas que sean necesarias".
"El PSOE ya avisó de que era necesario poner en marcha el operativo de incendios antes del 1 de julio, pero no nos hicieron caso", ha señalado David Serrada, que también ha recordado que "la labor de coordinación y prevención de los incendios en Castilla y León son competencia de la Junta desde 1984, no del Gobierno". Por ello, responsabiliza, entre otros, a Alfonso Fernández Mañueco y a Suárez Quiñones: "El peor día de los incendios en nuestra provincia, el presidente decidió inaugurar una bodega en lugar de acompañar a los vecinos de muchos pueblos de Salamanca. Mientras, el consejero dijo que mantener el dispositivo de prevención de incendios era un despilfarro".
Fernando Rubio, por su parte, ha hablado del "abandono a las cuadrillas" durante las labores de extinción: "No se ha puesto el menor medio. La Asociación Cateja, de La Alberca, ha hecho no menos de 3.500 bocadillos, porque los brigadistas estaban hambrientos y sedientos, y al tercer día empezaron a llegar bocadillos hechos de mala manera en cualquier catering alejado del territorio y litros de agua caliente".
El portavoz del Grupo Socialista en la Diputación ha expuesto igualmente la falta de profesionalidad y de "ética en el tratamiento del territorio" al no contar con brigadistas con experiencia en todos los casos: "Estaban previstos para los días 12 y 13 de julio en Valladolid unos cursos de autobomba para personas que han sacado del paro el día anterior. También se ha traído a jóvenes que nunca habían hecho frente a algo así por 900 euros a través de una empresa de Murcia".




