España ha cumplido su sueño. La segunda estrella sobre el escudo. Y Salamanca, como no podía ser de otra manera, se ha rendido a una generación que ha vuelto a escribir su nombre con letras de oro en la historia del fútbol.


La victoria frente a Argentina desató una celebración multitudinaria en la Plaza Mayor, Gran Vía y Puerta de Zamora, donde miles de aficionados celebraron con orgullo la garra, la perseverancia y el coraje de los nuestros.
Fue una final de campeón. España dominó el encuentro de principio a fin, resistiendo cuando el gol se hacía esperar y no dejando de creer ni siquiera cuando Nico Williams vio cómo le anulaban un tanto en la prórroga.

Sin embargo, poco después llegó Ferran Torres, marcando el tanto que ha abierto las puertas de la gloria y ha permitido a todo un país volver a tocar el cielo; "El gol de todos", señalaba "El Tiburón". Tras minutos de angustia, y con la sensación de que el reloj no corría, llegó el pitido final.

La Plaza Mayor estalló en un mar de abrazos, cánticos y banderas rojigualdas ondeando frente al Ayuntamiento de Salamanca.
La noche ha confirmado que Salamanca también ha jugado esta final. Lo ha hecho desde las "gradas" improvisadas de su Plaza Mayor, empujando a una selección que ya forma parte de la leyenda y que ha conseguido bordar para siempre la segunda estrella sobre el escudo de España.

Sin embargo, el pitido no fue sino el comienzo de una celebración que se ha prolongado durante toda la madrugada y en la que las principales calles salmantinas han vuelto a vivir aquello de lo que fueron testigo allá por 2010.

La Gran Vía fue cortada al tráfico por los agentes de la Policía Local, permitiendo así el desfile de una procesión multitudinaria que, eufórica, llegó hasta la Puerta de Zamora coreando cánticos varios y enalteciendo la gesta de un equipo que nunca, junto a todo un país, dejó de soñar.

Ha sido justamente en Gran Vía donde ha tenido lugar uno de los episodios más curiosos y llamativos de la noche. Más de una veintena de personas se han sentado en la carretera y han comenzado a hacer ese "Viking Row" que tanto ha dado de que hablar durante el Mundial.

Por otro lado, y pese a las medidas preventivas tomadas por el Ayuntamiento de Salamanca, hubo quien logró acceder a la fuente de la Puerta de Zamora, esquivando -o tirando abajo- el vallado y arriesgándose a ser sancionado.
No fue un incidente aislado. Los agentes de la Policía Local y Nacional se vieron obligados a intervenir en varias ocasiones y en distintos puntos de la ciudad.


Pese a ello, la fiesta siguió en los locales de ocio nocturno, donde aún quedaba mucho por celebrar. Somos bicampeones del mundo. Qué forma de hacer historia.



