La capital charra es una de las más turísticas de España. A la cabeza en la región de Castilla y León, ha ido acumulando atractivos para salmantinos y turistas en los últimos años. El último es el Pozo de las Nieves, que abrió este pasado viernes y que se suma a una oferta turística que se ha ido ampliando en los últimos años y que aún cuenta, incluso, con otros nuevos puntos que abrirán en breve espacio de tiempo.
Sin irse más atrás, ya en 2016 abrió un nuevo departamento en el Convento de San Esteban. Se trata del Salón de Profundis, también conocido como el Claustro de Colón por ser allí donde Cristóbal Colón convenció a los dominicos de su viaje a América. Gracias al esfuerzo de la Junta de Castilla y León y la Orden de los Dominicos, que firmaron un convenio de colaboración para proceder a la apertura de esta sala, inaccesible hasta ahora al turismo y que guarda para sí una de las mejores arquitecturas de España y un valor histórico incalculable.
Más allá de esta nueva sala, también el Cerro de San Vicente se renovó durante 2016 y cuyas obras ya se pueden ver este año una vez comenzadas las visitas guiadas al primer poblado estable de la ciudad, entre los siglos VII y IV a.C. Dos nuevos miradores así como la ampliación de los caminos de zahorra y la recuperación de los muros existentes junto a la calle de La Palma fue la aportación del Ayuntamiento, mientras que la Junta dispuso la exposición ‘Cerro de San Vicente’ en el edificio que está construido ya sobre los restos del antiguo convento y supuso la apertura por primera vez de este inmueble.
A estas dos nuevos alicientes para visitar Salamanca, tres con el Pozo de las Nieves, se sumarán otros en los próximos meses. En el Palacio de Monterrey ya han comenzado las obras de restauración y conservación para hacerlo visitable próximamente según al acuerdo que llegaron Ayuntamiento y la Fundación Casa de Alba. Así, las obras que se realizarán durante este año se centra en las fachadas sur y este, en el torreón de la esquina y en la torre central.
Se estima que las visitas guiadas al interior del Palacio de Monterrey podrían organizarse en grupos de máximo veinte personas, con una duración aproximada de cuarenta minutos, durante todos los días del año, de lunes a domingo.
Mientras, regresando al Convento de San Esteban, también se anunció una visita al estilo de ‘Ieronimus’ o ‘Scala Coeli’ en el que se abriría al público la terraza superior de la fachada para ofrecer una nueva vista de la ciudad en la que se podría ver desde la ribera del río Tormes hasta las propias torres de la Clerecía, situadas justo enfrente del Convento.
Para no perderse, o sí, cuenta Salamanca con varias opciones de visitas. Los ‘Paseos por Salamanca’ son una de ellas pero ni mucho menos la única. ‘Ieronimus’ y ‘Scala Coeli’ también son dos tradicionales pero novedosos recorridos por los tejados de las catedrales y Clerecía, respectivamente.
Pero es que a lo que simplemente al aire libre ya impresiona como la propia Plaza Mayor o el edificio histórico de la Universidad de Salamanca, por ser aquello más representativo, también existe la opción de poder empaparse de su historia, bien con la entrada libre que se puede adquirir en la mayoría de estos lugares o bien con programas como el llamado ‘Las llaves de la ciudad’, que permite redescubrir un sinfín de iglesias, la biblioteca antigua de la Universidad, el Cielo de Salamanca y otras diversas dependencias, cada una con un pedazo de la historia de la Salamanca que hoy persiste bajo el color de la piedra de Villamayor.
Lo anterior, eso sí, solo es un pequeño anticipo de otras muchas cosas, y cada vez más, que pueden sorprender en una pequeña, por tamaño, Salamanca, pero que guarda en su interior piedras como las del Puente Romano, la Casa de las Conchas, el Huerto de Calixto y Melibea, la Cueva de Salamanca o el patio de La Salina. Piedras también pequeñas pero con mucho que contar.




