El consumo de carburantes para transporte cayó un 5,1 % en agosto en Castilla y León hasta las 187.938 toneladas, afectado por la menor bonificación del Gobierno y el bajón del diésel (-8,2 %). Sin embargo, Salamanca rompió la tendencia autonómica al situarse como la provincia donde más creció el repostaje, con un repunte del 4,6 % interanual y un total de 29.840 toneladas registradas, según los datos de Cores.
El liderazgo salmantino responde al buen comportamiento de sus dos principales combustibles. Por un lado, fue la única provincia de la Comunidad donde aumentó el consumo de gasóleo A, con una subida del 2,7 % (23.179 toneladas), mientras en la mayoría del territorio caía a doble dígito. Por otro, el uso de gasolina 95 se disparó un 12,7 % en tierras salmantinas (6.243 toneladas), solo por detrás del incremento registrado en Zamora.
Este comportamiento favorable en agosto consolida la buena marcha de la provincia en el acumulado de los ocho primeros meses del año. Frente al estancamiento general de la Comunidad (+0,2 %), Salamanca suma entre enero y agosto un incremento del 3,6 % en las ventas de combustible para transporte (208.607 toneladas), situándose únicamente por detrás de Soria (+4,5 %) en la evolución autonómica del año.



