Salamanca está viviendo este 1 de noviembre, Día de todos los Santos, una jornada llena de emoción, recuerdos y, sobre todo, respeto a los seres queridos que ya no están. Así, desde primera hora de la mañana, miles de salmantinos se han acercado a los cementerios de la ciudad con un propósito: honrar y recordar a sus seres queridos fallecidos.
El cementerio de San Carlos Borromeo, en Huerta Otea, y el de la Virgen de la Salud, en Tejares, han registrado una gran afluencia de personas desde las 8:30 horas. Entre el ir y venir de familias, los nichos y las tumbas se han ido llenando de flores frescas en un ambiente de silencio y respeto.
A las puertas del camposanto de San Carlos Borromeo, los tradicionales puestos de flores, churros y roscas en la avenida de Alfonso XI han marcado el ritmo de la mañana.
Además, se espera que este tránsito siga así hasta las 19:00 horas de este domingo, momento en el que cerrarán los cementerios de la capital salmantina. En este sentido, cabe destacar que, para facilitar el tránsito y evitar atascos, el Ayuntamiento ha desplegado un dispositivo especial con refuerzos en los autobuses urbanos y cortes de tráfico en los accesos principales.
La jornada de homenaje se ha completado con el recogimiento religioso. Además de las misas en la Catedral, el cementerio de San Carlos Borromeo ha acogido una misa a las 12:00 horas, y espera ser el escenario de otra eucaristía a las 17:00 horas de este domingo.



