Dentro de este proyecto, que creará un corredor verde en la ciudad, se ha planteado la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza para poder recuperar los servicios del ecosistema, que ha supuesto un punto positivo para el entorno urbano y la calidad de vida de los habitantes.
Ha cobrado, además, una gran relevancia, las actuaciones que se han ido adaptando a los fenómenos meteorológicos extremos que se han previsto como consecuencia del cambio climático, ya sean inundaciones o periodos de sequía. De esta forma, se han ido creando espacios naturales en la ciudad con gran valor para la salud y el bienestar de la ciudadanía.
Todas las acciones han estado enfocadas en una gestión innovadora de la lluvia dentro del proyecto LIFE Vía de la Plata que se han enmarcado bajo la categoría de Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDs).
Con esto se ha pretendido imitar el ciclo del agua natural de la ciudad incluyendo una amplia variedad de tecnologías, como pavimentos permeables o sistemas de recolección, y la reutilización de las aguas pluviales.
Asimismo, en un futuro, infiltrar el terreno aliviará las redes de drenaje para racionalizar el dimensionamiento de estas redes y devolverá al suelo la humedad adecuada. Esto, además, será muy positivo para la vegetación toda la ciudad.
Entre estas actuaciones, está la del ‘Jardín de Lluvia’, entre las calles Babia y Valles Mineros, en la que han estado trabajando desde hace tiempo y que han situado dentro de la zona 1 del proyecto LIFE Vía de la Plata. Se ha realizado una excavación en las que se ha retirado tierra para generar una depresión a modo de balsa, en la que más tarde se generará una instalación geotextil que infiltrará el agua del terreno.
Asimismo, se han plantado especies vegetales y arbóreas para naturalizar la pradera, contribuyendo a la atracción de especies polinizadoras. Todo esto, además, ya es visible para salmantinos.




