La intersección de la plaza de Colón con la calle San Pablo, frente a la Torre de los Anaya, cuenta desde este viernes con un nuevo sistema destinado a reforzar la seguridad de los peatones durante el giro que realizan los autobuses.
El dispositivo utiliza tres cámaras de control del tráfico para seguir el movimiento del vehículo durante toda la maniobra. Dos de ellas están instaladas en la calle Juan de la Fuente y detectan la llegada de los autobuses después de abandonar la glorieta del Concilio de Trento. La tercera es una cámara multisensor con visión de 360 grados, ubicada en la esquina de la calle San Pablo con la plaza de Colón.
Gracias a este sistema, se controla el recorrido del autobús desde su llegada a la glorieta del Concilio de Trento, en Gran Vía, hasta que abandona completamente el tramo de la calle San Pablo.
El dispositivo se completa con dos semáforos peatonales instalados junto a la Torre de los Anaya y varias balizas luminosas colocadas sobre el pavimento. Estas últimas señalan la zona de la acera que el autobús necesita ocupar para completar el giro y sirven como refuerzo de la señalización para los peatones.
Está diseñado para que el sistema permanezca apagado por defecto y únicamente se active cuando un autobús realiza la maniobra. En ese momento, las señales luminosas avisan a los peatones de que deben esperar durante unos segundos hasta que el vehículo complete el giro y entre en la calle San Pablo.
Además, durante los próximos días, los técnicos municipales continuarán trabajando en la calibración de la sensibilidad de las cámaras y en la sincronización de los tiempos de respuesta del sistema con la velocidad de los autobuses.



