A la hora de comprar y consumir alimentos es fundamental diferenciar bien entre su fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente. Esto va a ayudar a que se puedan almacenar productos sin poner en riesgo la salud y guardarlos en vista de cualquier situación futura o para ahorrar dinero.
El consumo preferente indica el momento hasta el cual el producto va a conservar su calidad, mientras que la fecha de caducidad hace referencia al momento hasta el cual se puede consumir el producto de una forma segura.
Alimentos que se pueden conservar de forma segura durante años
Las aceitunas es uno de los alimentos que se puede conservar durante años de forma segura manteniéndolas en su lata o bote de cristal, donde gracias al ácido mantendrá su textura y sabor unos tres años.
Otro ejemplo son las latas de pescado, que pueden durar entre 4 y 6 años o la miel, que puede mantenerse hasta tres años en un lugar seco y a temperatura ambiente, aunque una vez abierta también es duradera por su composición.
Alimentos básicos como la pasta, el arroz o las legumbres entran en el grupo de los alimentos que perduran. Se aconseja guardarlos en tarros de cristal, lejos de productos de limpieza o zonas con humedad, que puede favorecer la aparición de microorganismos.
Es el caso también de salsas que se hayan comprado, vinagre (excepto la cosmética que lo utilice como ingrediente), sal y maicena. Además, a todos estos alimentos se le suman el yogur pasteurizado, debido a su proceso térmico de elaboración; la fruta en conserva, especialmente si no contiene azúcares añadidos; los frutos secos, que pueden consumirse de forma idenfinida, aunque el producto irá perdiendo sabor y textura según avance el tiempo; y, por último, el chocolate negro puro, guardado en condiciones de baja humedad y sin estar refrigerado para evitar la aparición de bacterias.




