El colectivo de Técnicos de Atención Directa (TAD) del Centro de Atención a Personas con Discapacidad Intelectual (CAPDI) La Salle de Salamanca ha salido este martes a la calle para visibilizar el malestar que, aseguran, llevan sufriendo desde hace meses debido a la situación organizativa y laboral del centro.

Con esta concentración, los profesionales han querido denunciar públicamente lo que califican como una situación "insostenible", marcada por la falta de planificación, la escasez de personal y una gestión que, afirman, repercute tanto en sus condiciones laborales como en la atención que reciben las personas con discapacidad intelectual usuarias del centro.
Según el manifiesto leído durante la protesta, los trabajadores denuncian una "desidia" por parte de la dirección y una "desorganización crónica" que les obliga a cubrir necesidades del servicio que, aseguran, no les corresponden. Afirman que llevan meses doblando turnos, asumiendo cargas extraordinarias y supliendo carencias de gestión para garantizar la continuidad de la atención.
El colectivo sostiene que esta situación está afectando gravemente a la conciliación de su vida familiar y personal, ya que la falta de previsión en la organización de los turnos les impide planificar su tiempo de descanso y atender sus responsabilidades fuera del ámbito laboral.





