Los usuarios de la Biblioteca Torrente Ballester no se pueden quitar el abrigo para estudiar. Desde hace días, la temperatura en la instalación es muy baja y la calefacción brilla por su ausencia. El motivo que le ofrecen a los estudiantes es que "la caldera está rota".
No es una situación nueva. "En verano no daban el aire acondicionado y ahora nos dicen que no pueden poner la calección porque la caldera está rota y tienen que cambiarla", explica una de las usuarias habituales a SALAMANCA24HORAS.COM.
Y no solo eso, los estudiantes están cansados de poner hojas de reclamaciones que no surten ningún efecto tras varios días de frío en la instalación.




