Valeria Castro visitará este domingo, 13 de septiembre, a las 20:30 horas la Plaza Mayor de Salamanca, un marco incomparable donde buscará conectar con el público salmantino en sus Ferias y Fiestas 2026. El público será diferente al que se vive en un festival o a un concierto de pago, pero lo que está claro es que expondrá la magnitud de su voz y sus letras al servicio de los charros, visitantes y curiosos.

Con una trayectoria que se ha ido forjando con el orgullo de sus raíces en La Palma, la cantante de 27 años demostrará por qué es una de las artistas del momento, de las mujeres que conectan emocionalmente con sus oyentes y donde disfruta de cada canción sobre el escenario.
“el cuerpo después de todo”, el álbum que se podrá escuchar en la capital del Tormes, tiene esas tonalidades que transportan al sentimiento eterno que la música crea en el espectador, con canciones que gustan a todas las edades y gustos, desde “devota” hasta “sentimentalmente” u “honestamente”, cada una con sus ritmos pero con el mismo denominador común, una voz que penetra en la piel del que escucha atentamente.
Vuelves a Salamanca después de un año y medio. Cambiarás el CAEM por la mismísima Plaza Mayor, una de las más bonitas que existen, ¿qué esperas de esta noche y de un público que asiste en masa a los conciertos de las Ferias y Fiestas?
Hay algo muy bonito en tocar plazas así, creo que hay una entrega de artista a público y de público a artista que viene de poder celebrar que espacios que normalmente en el día no se usan para la música de repente hacen hueco para que se cuele el arte y la alegría festiva y emocional de un concierto en ellos. Yo espero pasármelo muy bien, emocionarme y disfrutar mucho.
Como no será la primera vez que vienes por la capital del Tormes, creo que estaría bien conocer qué es lo que más recuerdas de esta ciudad e incluso si has estado más veces por aquí.
Realmente solo he estado tocando, me faltará quedarme un poco por aquí, pero recuerdo de Salamanca una arquitectura preciosa que me impresionó llegando al CAEM, creo que es muy emocionante que esta vez el show se funda con esta arquitectura.
Si algo tiene Salamanca es que es una ciudad universitaria, lo que hace que se unan miles de historias en el día a día y por ende se aúne un público más joven con otro más mayor al subirte al escenario, ¿crees que se notará esa diferencia o el crees que el público conectará al unísono?
Creo que normalmente ocurre algo muy bonito en mis conciertos por cómo siempre he intentado defender discurso, que consiste en que trato de cantar para todo aquello que tenemos en común, buscar lo que nos une y no la diferencia de generaciones distintas, cantar desde mi punto de vista, de una mujer de 27 años, pero sabiendo que lo que piense una madre, una abuela, también puede tener que ver con estas sensaciones mías con menos experiencia pero la suficiente para entender que muchas veces de trata de una historia generalizada femenina y no tan solo generacional.
Hablando un poco más en profundidad de Valeria Castro y todo su carrera musical, sí que es verdad que haces un estilo de música que no es mainstream y que sirve para conectar de una manera más sentimental, con canciones donde el tono de voz ganan importancia y donde las letras resaltan también las mismas. A raíz de los éxitos recientes (de años ya), ¿cómo ha evolucionado Valeria Castro con el paso de los años?
Aprendiendo a convivir con el foco que un escenario te da y la certeza de busco sentimientos colectivos para no sentirme yo protagonista de nada. Creo que un buen objetivo es entenderse canal de las emociones que nos pertenecen a todos y a todas.

Como todo artista que acumula en la actualidad millones de reproducciones, en esa evolución han tenido que pasar miles de cosas por tu vida hasta llegar a este momento, ¿ha sido difícil y sobre todo qué baches has podido encontrar?
He trabajado mucho para llegar a donde estoy pero tengo la suerte de haber visto resultados a este trabajo, que no es algo que ocurra siempre. Lo más difícil es no dinamitar la vida personal con la ambición laboral, que es una labor por suerte muy emocional y te conecta con cosas muy personales, pero al final sigo siendo hija de mi madre antes que artista. Los baches probablemente hayan tenido más que ver con cómo mi vida personal se relacionaba con mis compromisos laborales.
Hablando también un poco sobre las oportunidades que se le dan a los artistas, sí que me gustaría también conocer un poco tu opinión. Además, has demostrado que no se tiene que renunciar a la identidad propia para triunfar, ¿sientes que es más fácil o más difícil que antes?
No puedo hablar de cómo se sentía antes porque no tengo esa vivencia en mi piel, pero viendo mi trayectoria si que me atrevería a decir que vivimos una época en la que la oportunidad es más fácil, responde a un algoritmo y no absolutamente siempre ante el dinero, que podía ser algo necesario antes, pero un proyecto no se aguanta con una oportunidad. Creo que es más fácil empezar ahora, pero más difícil avanzar.
El origen y las raíces se pueden atisbar en ciertas canciones, incluso con música más tradicional con colaboraciones como Tanxugueiras, que llevan Galicia de norte a sur y de este a oeste, en ese aspecto, ¿un artista tiene que luchar por no renunciar a sus orígenes?
Depende de cómo lo vivas, a mi la sonoridad tradicional, las reminiscencias al folclore son aquello que me ata a tierra, algo muy visceral e intuitivo, así que con lo cabezota que soy creo que no tengo que luchar con nada, el cuerpo por sí solo me pide volver a casa y a estas sonoridades.
La Palma y Salamanca, si intentaramos hacer un pequeño símil, sería el folclore y sus tradiciones, ambos territorios llevándolos por bandera, ¿qué aprendizajes has podido introducir en tus canciones sobre tus orígenes?
Vengo de un sitio muy pequeño, así que el primer aprendizaje supongo que es que desde sitios pequeños se pueden hacer grandes cosas, pero quiero pensar también que mis canciones beben también de la idiosincrasia en la que me criado, esa forma de asumir tus limitaciones y buscar la grandeza de estas.
Creo que si algo tiene la música es que se puede descubrir un artista nuevo cada día. En ese aspecto, y para todo salmantino y salmantina que nos escuche, ¿qué grupos canarios les podrías recomendar?
Recomendaría a Marilia Monzón, amiga y una artista increíble; o Julia Rodríguez, otra mujer con una voz que te llega al alma.
Hablando quizá entonces de talento menos conocido, tanto Salamanca como La Palma, por lo que he inspeccionando, tienen mucho talento joven, ¿crees que se necesita alejarse a veces de núcleos más alejados de Madrid o Barcelona para hacerse un hueco?
Creo que las posibilidades son casi infinitas ahora mismo, creo que no me atrevería a decir cuál es la forma de hacerse un hueco ahora mismo, no sé cuáles son los lugares en los que hay que estar y en qué momento, lo único que sé es que se esté donde se esté, lo que no se puede perder es mantenerse genuina.

Para conocer los trabajos y la discografía de Valeria Castro, siempre me gusta conocer un poco si ha habido alguna canción que haya cambiado el significado total desde que la escribiste por primera vez.
El significado completamente no cambia, pero si se generan nuevos prismas, nuevas visiones. Por suerte las canciones que escribí para amores antiguos ya no me recuerdan a esos (qué terrible sería vivir en ese recuerdo siempre); y alguna como “la corriente”, al principio bebía del miedo a entrar a la industria y ahora bebe de conocerla un poco más de dentro, pero con la constancia de que era así, que muchas veces nos moverá más la corriente que la propia mente.
Con respecto a esos significados, ¿ha habido alguna canción que el público interprete de manera diferente a lo que escribiste?
Eso muchísimas y es lo que me parece más bonito de mi discografía. La raíz nació de la erupción del volcán en La Palma, pero cuántas historias encuentran su hueco y su propia raíz. Recuerdo también cómo “El cuerpo después de todo” resonó mucho en una conocida que acababa de ser madre. Las canciones están para adaptarse a las historias de cada una.
Y ya en lo personal y casi para finalizar, ¿cómo está siendo el momento que está viviendo Valeria Castro?
Muy dulce y por fin liviano. Conseguir salir del escenario con la sonrisa en la cara o sentirte conectada con el público son milagros que siento muy muy a menudo, y eso me hace sentirme ligera, contenta y tranquila.
Y ya en retrospectiva, ¿qué le dirías a la Valeria que comenzaba en el mundo de la música?
Que todo va a estar bien.
¿Qué se va a encontrar el público salmantino esta noche y qué te gustaría que el público salmantino se llevará a casa cuando termine el concierto?

Ojalá encuentren el instante para dejarse sentir, un refugio para las emociones.



