El Consejo de Administración de RTVE ha tomado una decisión histórica: ha aprobado la propuesta del presidente, José Pablo López, de retirar a España del Festival de Eurovisión 2026 si la Unión Europea de Radiodifusión (UER) no excluye a Israel del certamen. La medida, adoptada este martes en una reunión del Consejo, convierte a España en el quinto país, y el primero del "Big Five", en condicionar su participación a la ausencia de Israel en el festival.
Esta postura radical de RTVE se produce en un contexto de creciente presión política. Sumar, Más Madrid y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, han sido contundentes en su exigencia de que España se retire si se permite la participación de Israel debido al "genocidio" en Gaza. "Si no logramos expulsar a Israel de Eurovisión, España no debe participar", ha afirmado Urtasun.
A estas voces se ha sumado el ministro para la Transformación Digital, Óscar López, quien ha manifestado que no existen las condiciones para una participación "con normalidad" de Israel en eventos como Eurovisión. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido que se apliquen a Israel las mismas restricciones que a Rusia, vetada del certamen desde 2022 por la invasión de Ucrania.
La decisión de RTVE pone en un aprieto a la UER, que históricamente ha defendido la neutralidad del concurso. Sin embargo, su precedente con Rusia demuestra que puede tomar medidas políticas. En una carta enviada por RTVE a la UER en mayo, la cadena pública ya solicitó un debate sobre la participación de Israel, argumentando que "la neutralidad en este caso no debe asociarse a la equidistancia y mucho menos a la indiferencia". En la misma línea, RTVE ya había emitido un mensaje en la final de Eurovisión 2025: "Frente a los derechos humanos, el silencio no es una opción. Paz y justicia para Palestina".
Mientras tanto, la radio pública israelí, Kan, ha rechazado tajantemente retirarse del festival. Su consejero delegado, Golan Yochpaz, ha defendido que "no hay razón para que Israel no siga siendo una parte importante de este evento cultural, que no puede volverse político". La situación ha generado una gran polémica, especialmente después de que en la edición de 2024 la delegación israelí tuviera que modificar la letra de su canción, 'October Rain', por su contenido político, y en la de 2025 su tema, 'New Day Will Rise', obtuviera la segunda posición, impulsado por el televoto.
Los países miembros de la UER tienen hasta mediados de diciembre para confirmar su participación en el festival de 2026, que se celebrará en Viena. La 95ª Asamblea General de la UER, prevista para el 4 y 5 de diciembre, podría ser clave para el futuro del concurso y la presencia de Israel en el mismo.




