El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente ha vuelto a comparecer en rueda de prensa este martes después del accidente ferroviario ocurrido en Toledo el pasado miércoles 28 de octubre.
Puente ha anunciado que la reapertura de la línea Madrid-Sevilla se hará con una reducción de frecuencias hasta que se complete el despliegue del sistema ERTMS-2 y se haga una revisión extraordinaria de los sistemas de seguridad de la línea. También ha explicado que se podrá volver a prestar servicio en un plazo máximo estimado de diez días naturales desde que la jueza autorice los trabajos de reconstrucción en Urda, según las informaciones recogidas por la Agencia Europa Press.
No obstante, el ministro ha precisado que esa reapertura no irá acompañada de una reducción de plazas: "En lugar de haber un tren cada cinco, seis o diez, pues habrá uno cada quince. Lo que se hace es simplemente juntar dos unidades y duplicar el número de plazas que una unidad por separado tendría".
En cuanto a las novedades del accidente ha especificado que la vía se ha visto afectada en algo más de 40 metros, pero que por prudencia, se operará en un entorno de unos 400 metros hasta reponer por completo el servicio.
"Dependemos ahora mismo del permiso que nos dé el juzgado pero estimamos, con una estimación prudente, que a partir del mismo en un máximo de 10 días naturales tendremos la posibilidad de poner en servicio de nuevo la línea", ha afirmado el ministro.
El titular de Transportes también ha avanzado la creación de un agente de inteligencia artificial (IA) y un gemelo digital, que supervise el sistema y las acciones para “minimizar” el riesgo de fallo humano, según destaca ICAL.



