“Hay mucha cola, mucha gente quiere ser hombre de musgo”. Así resume Cristian Sánchez los ocho años de espera que han tenido que pasar para representar a la ciudad de Béjar en uno de sus días más importantes: el Corpus Christi. Una cita más especial todavía ya que será hombre de musgo junto a uno de sus mejores amigos, Mario Sánchez. De hecho, reconoce que cuando se apuntaron en la lista para poder vestirse de verde en el 2018 lo hicieron juntos. “Lo comentó mi amigo hace unos años, así que nos apuntamos y este año, sorpresa”, asegura y añade que “es muy gustoso poder ir con tus amigos de toda la vida a hacer algo tan bejarano. Te marca”.

Cristian reconoce sentirse muy ilusionado: “Es una oportunidad que tienes que coger, además es un orgullo desfilar en una fiesta tan importante para la ciudad como es el Corpus, con una tradición, una simbología y una leyenda tan única”.
El domingo tendrá que ir al convento de San Francisco vestido con un mono verde y una gorra del mismo color “para que no se vea por debajo del musgo”. El resto de la información que tiene es porque ha visto como es la procesión o por lo que le han contado otros hombres de musgo. “Vas preguntando a personas que han salido otros años si es duro o no. Considero que no es algo para lo que haya que prepararse mucho, aunque si hay que hacer un esfuerzo físico, pero aparte de eso, con el orgullo y la ilusión de ese día sabes que puedes con los 12 o 14 kilos que pesa el traje y con muchos más si hace falta. Creo que vale mucho más todo lo que aportas a la tradición y formar parte de esa tradición que todo el esfuerzo y el calor”.

Así, el domingo a las 8 de la mañana Cristian y Mario se reunirán con Roberto, Mariano, Alberto y Jaime para empezar con el ritual de vestirse. El musgo atado con cuerdas será su traje durante algunas horas. Uno de los encargados de vestirlos será Julián Sastre. Este bejarano lleva treinta años vistiendo a los hombres de musgo y manteniendo una tradición en la que el también ha sido protagonista.
“Me he vestido 46 veces de hombre de musgo. He sido trabajador del Ayuntamiento y he ido a muchas ferias y a sitios donde había que hacer promoción en todos esos años, por eso me he vestido tantas veces”, asegura. Sin embargo, solo una vez en su vida ha participado en la fiesta del Corpus. “Fue hace dos años, cuando me jubilé”, y reconoce que “soy el que más veces se ha vestido de hombre de musgo, sin embargo, cuando salí en la procesión he sentido una cosa muy especial, se siente mucho orgullo”.
Vestir a los que participan en la procesión es todo un rito. “Para que no se desprenda el musgo empezamos a vestirlos por los pies y vamos subiendo, piernas, cuerpo, brazos y porra”, narra. Vamos atando el musgo al cuerpo con cuerda fina que se incruste bien y se vea poco, aunque algo se ve ya que es un trabajo artesano”. Un ritual que ha pasado de generación en generación en la ciudad y que necesita relevo generacional para que no se pierda. “Mi compañero Alejandro ha enseñado a su hijo y ahora el también viste a los hombres de musgo. Es necesario que no se pierda, es muy importante para los bejaranos”, asegura.
Un proceso artesano que mima el musgo. “Lo guardamos en un sitio oscuro, con un nivel de humedad óptimo”, asegura y además reconoce que “el 70 o el 80 por ciento se recicla y se guarda para el año siguiente”.

Horarios y recorrido
A la 8.00 de la mañana los hombres de musgo comenzarán a vestirse en el convento de San Francisco, en una actividad que está abierta al público. La misa comenzará a las 10.00 horas en Santa María la Mayor y a continuación, la corporación municipal recibe a los hombres de musgo en la Plaza Mayor y se dirige hasta la Plaza de San Juan Bosco al encuentro de la procesión, incorporándose a la misma.
La procesión irá por la plaza San Juan Bosco, Rodríguez Vidal, Plaza Mayor, Mayor de Pardiñas, Plaza de la Piedad, Plaza de Nicomedes Martín Mateos, Mayor de Pardiñas, Mayor de Sánchez Ocaña, Plaza de Reinoso, Puerta de Ávila, Tomás Bretón, Atrio de San Juan, Mateo Hernández, Olleros, Plazuela de Martín Mateos, Plaza de la Piedad, Las Armas y Plaza Mayor
La leyenda de los hombres de musgo
Según la leyenda, en el día de Santa Marina, por el siglo XII, los bejaranos se reunieron en La Centena para celebrar misa. De allí partieron a la fortaleza con el objetivo de reconquistar la ciudad, que estaba en manos de los musulmanes. Vestidos con ropa camuflada con el musgo, asaltaron la fortaleza e hicieron huir a sus ocupantes, que creyeron que eran alimañas o monstruos.
Los inicios de esta tradición se remontan al siglo XIV, cuando la procesión de Corpus llegaba a la plaza y el regidor rendía el estandarte, algo que hacen ahora los representantes municipales.
Una fiesta única, que fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2010 y de Interés Turístico Internacional en el año 2019.



