Los últimos días han sido realmente convulsos para el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, con la destitución de la ya ex-gerente, Carmen Rodríguez Pajares, es turno de marcharse hasta Béjar, donde la comarca lleva viviendo desde hace años problemas de toda índole en los pueblos, sobre todo a la hora de atender la Atención Primaria de manera adecuada.

Pedro Pablo Hernández, uno de los portavoces de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de la Comarca de Béjar, que también ha sido médico de familia en El Cerro durante 31 años, ha expuesto cuáles son algunos de los problemas de los consultorios rurales, cada vez con menos efectivos médicos, repercutiendo así en la salud de los pacientes de la comarca textil.
Primeramente, cabe destacar que la pérdida poblacional en la comarca de Béjar ha sido del 12 por ciento, mientras que la pérdida de facultativos ha sido de un 23 por ciento al pasar de nueve a siete médicos, sin reponer estas bajas. Como indicó la propia plataforma en un comunicado: “Este recorte de médicos llevado a cabo por la Gerencia de Atención Primaria de Salamanca se ha realizado fuera del marco de una reestructuración formal. Se ha utilizado la jubilación de dos profesionales y una vacante para no cubrir esas plazas y acumular los municipios afectados a médicos vecinos. Una auténtica chapuza”.
Estos problemas, que además presentaron el pasado año, se agrava aún más si se tiene en cuenta que se han suprimido las sustituciones de ausencias médicas, ya sean de vacaciones o bajas laborales; sin destituir los descansos post guardias, haciendo que la plantilla nunca esté al completo; y estableciendo un límite de 35 consultas que “finalmente son 50 o más porque sin incremento de profesionales es inviable”. Como punto positivo, también ha explicado que al cubrir una vacante en el centro de salud de Béjar se han solucionado muchos de los problemas, entre ellos las listas de espera para ser atendido por los facultativos de familia.
Sin contar a la villa bejarana, son un total de 26 municipios de Atención Primaria que se verían afectados en el Área de Salud de la comarca Béjar, Pedro Pablo ha hecho hincapié en que “existen pueblos con derecho a tres días de consultas en los que únicamente puede hacer dos, y otros con dos días en los que solo se pasa un día”, haciendo que los médicos tengan que trabajar al máximo de sus capacidades durante más horas prolongadas, atendiendo a un mayor número de pacientes por día y, por ende, pasando factura a las personas que tenían que ser atendidas.
A esto se suma que los pacientes son cada vez más mayores, añadiendo a la brecha digital a la que se enfrentan a la hora de pedir cita previa o incluso el desplazamiento de un pueblo hasta el consultorio médico, donde muchos de los pacientes tienen que “buscarse la vida como bien pueden para ser atendido por un médico”.
Así pues, de cara a la población rural, se dan una serie de circunstancias que afectan de manera negativa a la salud de los atendidos, entre las que se encuentran: carencia de transporte público donde el 60 por ciento de la población tiene más de 65 años; pérdida de paridad en una unidad básica asistencial de médico-enfermera tras la supresión de los médicos; y no disponer de acceso a intranet en muchos municipios para acceder al historial de los pacientes.
Entre las posibles soluciones están, según explica Pedro Pablo, lo que proponía Verónica Casado, la anterior consejera a Alejandro Vázquez, es reagrupar los municipios y centralizar todo en diferentes localidades, yendo allí, directamente, los pacientes. Lo malo del planteamiento, según ha indicado el portavoz, es que “el modelo no preveía como se iba a desplazar”.

Así pues, desde la la Plataforma en Defensa de la Sanidad de la Comarca de Béjar hacen una pregunta a la propia ciudadanía: “¿Cómo es posible que habiendo disminuido la población (22 por ciento desde 2005) tengamos lista de espera en el centro de salud?”.



