Aunque las lluvias han disminuido su intensidad en Salamanca durante este fin de semana, dos carreteras de la provincia continúan cerradas al tráfico por inundación. Se trata de la CV-BE-2, que une el municipio de Candelario y La Garganta, y la DSA-106, entre Arapiles y Calvarrasa de Arriba. El nivel de servicio en ambas es negro y la circulación está prohibida en ambos sentidos, según informa la DGT en su mapa de tráfico.
Otros fenómenos metereológicos han obligado igualmente a tomar medidas de precaución, como la nieve. La DSA-191 está cortada entre los puntos kilométricos 8 y 10,6, al igual que la SA-203 (PK 0.00 - 12.0), que está innacesible desde el pasado 7 de febrero, impidiendo la subida a El Cabaco.
Mientras, la circulación por la DSA-180 está restringida en los carriles en sentido creciente, orientación sureste, por la presencia de hielo, lo que afecta a la comunicación entre las localidades salmantinas de La Hoya y Navacarros.




