El nuevo presidente de la Diputación de Salamanca, David Mingo, ha reivindicado la nueva etapa que se abre apostando construir una institución provincial “más cercana, más ágil, más moderna y más útil”. En su discurso de toma de posesión, Mingo ha defendido la continuidad de “todo lo bueno que se ha hecho” pero mirando hacia adelante con la idea de evolucionar y adaptarse a cada momento con nuevos proyectos y objetivos más ambiciosos.

“En esta nueva etapa nos vamos a volcar en defender a nuestros pueblos” ha asegurado y para ello se necesitan cambios como una reforma de la financiación local ya que “la despoblación tiene un coste” y “garantizar que vivir en un pequeño municipio no signifique etener menos derechos también tiene un coste”. También ha exigido justicia territorial reivindicando un Estatuto del Pequeño Municipio que “adapte las obligaciones administrativas a la realidad de nuestros pueblos”.
Entre sus reivindicaciones están además la reducción de la burocracia para los municipios y ha prometido trabajar para lograr “una provincia más vertebrada, que garantice servicios e infraestructuras adecuadas”.
El nuevo presidente de la Salina ha hecho un repaso de los programas y proyectos que están en marcha y que se van a potenciar. Es el caso de los Planes Provinciales que apostarán por modernizar la red de carreteras o los proyectos que solucionen uno de los grandes problemas de la provincia, el agua.
También ha exigido la mejora de las conexiones de la provincia, mejores frecuencias ferroviarias y la reapertura de la Vía de la Plata con el fin de mantener población “y crear razones para querer quedarse”. La estrategia de empleo, la apuesta por sector agroganadero de la provincia, por la investigación con el Centro de Transferencia del Conocimiento o el desarrollo de Castro Enríquez como un gran espacio de experimentación e innovación han sido otros de los puntos tratados en el discurso, así como la defensa de las tradiciones de la provincia y la apuesta por la cultura para todos los municipios.
Finalmente Mingo ha centrado su discurso en un ámbito más personal, agradeciendo a su familia y sus compañeros de Santa Marta, así como a los vecinos de su pueblo, el apoyo durante todos estos años en política. “Asumo hoy la presidencia de la Diputación de Salamanca con humildad, con ilusión y con una enorme determinación y responsabilidad”, ha añadido y ha cerrado el discurso pidiendo que “transformemos juntos nuestra provincia. Es el mejor legado que podemos dejar a quienes nos sucedan”.
Por su parte, el portavoz del PSOE Fernando Rubio, ha tendido la mano de su grupo asegurando que están abiertos al diálogo y pidiendo que “se nos escuche” así como que se defienda la provincia antes las administraciones de ámbito superior y ante cualquiera que pueda remar a favor. Rubio ha reconocido que se presentan muchos retos y “también muchas expectativas y oportunidades para nuestra provincia” y ha destacado la despoblación como uno de sus mayores problemas.




