La Policía Nacional de Salamanca detuvo el pasado domingo 11 de octubre a un hombre que fue pillado robando en un kiosko y que tuvo que ser trasladado al Complejo Asistencial Universitario por varios cortes en la mano.
El detenido accedió al establecimiento después de romper el cristal de la puerta de entrada, con el que se produjo los cortes que lo llevaron hasta el hospital.
Cuando llegó la policía el varón se encontraba encerrado en el baño, de donde se resistió a salir.
Los restos de sangre en el suelo y en las paredes indicaron a los agentes que el presunto ladrón estaba herido. Tras las curas pertinentes fue llevado a las dependecias policiales.



