La Guardia Civil ha desarticulado una organización que se hacía pasar por entidades bancarias para engañar a sus clientes y conseguir que transfirieran dinero o contrataran préstamos que posteriormente eran desviados a cuentas controladas por los delincuentes.
La operación, denominada por los investigadores como Ibermellow, se inició en 2025 a raíz de varias denuncias recibidas en la provincia de Huesca. La investigación permitió destapar un entramado que operaba en numerosas provincias españolas, entre ellas Salamanca, y que habría conseguido estafar más de un millón de euros a víctimas de Huesca, Zaragoza y Teruel.
El modus operandi
Tal y como han explicado desde el instituto armado, la actuación se basaba en combinar dos técnicas conocidas como ‘smishing’ y ‘vishing’. En primer lugar, las víctimas recibían un SMS en el que los delincuentes se hacían pasar por su entidad bancaria y alertaban de un supuesto cargo de elevado importe en su cuenta. El mensaje incluía un número de teléfono al que debían llamar para, supuestamente, bloquear la operación.

Cuando la víctima contactaba con ese número comenzaba la segunda fase de la estafa. Al otro lado del teléfono, un supuesto gestor bancario se hacía cargo de la situación y utilizaba información personal de la víctima para dotar de mayor credibilidad al engaño. Mediante esta estrategia conseguían que los afectados realizaran transferencias a cuentas fraudulentas o incluso contrataran préstamos personales para entregar posteriormente ese dinero a los integrantes de la organización.
Salamanca, en el mapa de la trama
La investigación permitió seguir el recorrido del dinero a través de numerosas cuentas bancarias. Los fondos eran trasladados sucesivamente entre diferentes cuentas con el objetivo de dificultar su rastreo y, finalmente, eran retirados en cajeros situados principalmente en Barcelona, Madrid y Murcia.
En este entramado desempeñaban un papel fundamental las denominadas ‘mulas económicas’ o ‘mulas bancarias’, personas que prestaban sus cuentas bancarias o sus datos personales para recibir y mover dinero procedente de las estafas a cambio de una comisión.

La Guardia Civil identificó a numerosas personas que actuaban como mulas, así como a los individuos encargados de captarlas y a quienes se ocupaban de retirar físicamente el dinero. Los fondos terminaban a disposición de la cúpula de la organización, integrada por los falsos gestores bancarios y el responsable del centro de llamadas.
Entre las provincias en las que se localizaron personas relacionadas con la trama figura Salamanca, junto a A Coruña, Álava, Alicante, Ávila, Badajoz, Barcelona, Cantabria, Cádiz, Córdoba, Gerona, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Málaga, Murcia, Ourense, Santa Cruz de Tenerife, Sevilla, Tarragona, Toledo, Valladolid, Valencia y Zaragoza.
La información facilitada por la Guardia Civil no especifica cuántas de las personas detenidas o investigadas corresponden concretamente a Salamanca.
Un ‘call center’ preparado para enviar 100.000 SMS cada hora
La operación tuvo una primera fase el pasado mes de marzo, cuando los agentes realizaron entradas y registros en Badalona, Terrassa, Carabanchel y Cartagena. En esas actuaciones se consiguió desarticular el centro de llamadas desde el que se coordinaba parte de la actividad delictiva.

El ‘call center’ contaba con una capacidad técnica para enviar 100.000 mensajes SMS cada hora, lo que permitía a la organización lanzar de forma masiva las alertas falsas y contactar rápidamente con las posibles víctimas. La infraestructura estaba diseñada para sostener un elevado volumen de comunicaciones y facilitar la actuación coordinada de los supuestos gestores bancarios.
Los detenidos e investigados han sido puestos a disposición de la autoridad judicial.



