El consejero de la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Luis Miguel González Gago, ha participado este martes en la XVII Reunión de la Comisión Hispano-Portuguesa de Cooperación Transfronteriza, en la que ha defendido la necesidad de reforzar la colaboración entre España y Portugal y dar mayor protagonismo a las administraciones más próximas a los ciudadanos.
El encuentro reúne a representantes de los gobiernos de ambos países, las comunidades autónomas fronterizas, las regiones portuguesas y las entidades locales para abordar los principales retos compartidos a ambos lados de la frontera.
Durante su intervención, González Gago ha destacado que las comunidades autónomas y las regiones portuguesas desempeñan un papel fundamental a la hora de identificar las necesidades del territorio y detectar nuevas oportunidades de cooperación. Por ello, ha defendido que sus propuestas se incorporen al diálogo bilateral entre ambos países, especialmente de cara a la próxima Cumbre Hispano-Portuguesa.
El consejero ha incidido en que la cooperación transfronteriza debe traducirse en avances concretos para los ciudadanos, tanto en el desarrollo económico como en la mejora de las comunicaciones, la prestación de servicios públicos y la cohesión territorial.
"Cuanto más estrecha sea la cooperación entre todas las administraciones, mayores serán las oportunidades de progreso y bienestar para quienes viven a ambos lados de nuestra frontera", ha señalado.
Castilla y León, clave en las relaciones con Portugal
La Comunidad mantiene una trayectoria destacada en la cooperación transfronteriza con Portugal. En 2006, Zamora acogió la primera reunión de esta Comisión, mientras que Salamanca volvió a ser sede del encuentro en 2010.
Veinte años después de aquella primera cita, la Junta de Castilla y León ha reiterado su compromiso con el fortalecimiento de las relaciones institucionales y el impulso de proyectos conjuntos con el país vecino.
Esta colaboración cuenta con el respaldo del Tratado de Valencia, firmado en 2002, que establece un marco jurídico para facilitar la cooperación entre entidades territoriales de ambos países y desarrollar iniciativas en ámbitos de interés común.
En este contexto, Castilla y León mantiene una relación especialmente estrecha con las regiones Norte y Centro de Portugal, con las que comparte vínculos económicos, sociales, culturales y territoriales.
González Gago ha insistido en que la experiencia de las administraciones regionales resulta esencial para detectar las necesidades de las zonas fronterizas y plantear soluciones adaptadas a su realidad.



