Tres meses han bastado para dejar una larga lista de sucesos en Salamanca. Las carreteras han vuelto a ser escenario de varias tragedias, el fuego ha obligado a desplegar grandes operativos y varias investigaciones policiales han destapado redes complejas y consolidadas dedicadas al robo y al tráfico de drogas.

Junio: golpes al crimen organizado y una muerte bajo investigación
El verano arrancó con un importante golpe al crimen organizado. El 5 de junio, la Guardia Civil desarticuló una organización criminal internacional dedicada al robo de cable de cobre. La operación se saldó con más de una veintena de detenidos y permitió recuperar 22 toneladas de cobre. La investigación permitió relacionar a la banda con seis robos cometidos en distintos puntos de la provincia de Salamanca destapando la sustracción de 134 kilómetros de cable.
Apenas trece días después, el 18 de junio, una mujer de 76 años fallecía tras precipitarse desde un edificio de la calle Fray Luis de Granada, en Salamanca. Policía Nacional, Policía Local, Bomberos y servicios sanitarios se movilizaron hasta el lugar. La Policía Científica asumió la investigación y las primeras pesquisas descartaron la intervención de terceras personas.
Julio: Dos muertes en carretera y un mes marcado por las llamas
El 10 de julio concentró dos de los sucesos más graves del verano. En la A-66, a la altura de La Cabeza de Béjar, una mujer falleció y otras dos personas resultaron heridas graves después de que el turismo en el que viajaban se saliera de la vía.
Ese mismo día, entre Miranda del Castañar y Villanueva del Conde, otro vehículo sufrió una salida de vía y comenzó a arder. Junto al turismo se localizó el cuerpo sin vida de una persona. La Guardia Civil se hizo cargo de la investigación y, por el momento, no ha trascendido más información sobre el avance de las pesquisas.
El 20 de julio, Ciudad Rodrigo vivió otro episodio trágico. Un niño de 13 años falleció durante las celebraciones por el Mundial después de que cediera la estructura de la fuente del Árbol Gordo mientras varias personas se encontraban sobre ella. El suceso provocó una profunda conmoción en la localidad.
La actividad policial también ha dejado uno de los grandes golpes del verano. El 22 de julio, la Guardia Civil presentaba los resultados de la operación Randall contra una organización dedicada al tráfico de cocaína. Tras nueve meses de investigación, se detuvo a tres personas y se intervinieron más de 12 kilos de cocaína de gran pureza, además de armas, dinero, joyas y vehículos. Los tres detenidos ingresaron en prisión.
Los incendios adquirieron especial protagonismo durante la segunda mitad del mes. El 28 de julio, el fuego de Berrocal de Huebra alcanzó el nivel IGR-1, obligando a movilizar 21 medios, incluidos helicópteros, autobombas, BRIF y maquinaria pesada.
Al día siguiente, el 29 de julio, el incendio declarado entre Trabanca y Fermoselle alcanzñó el nivel IGR-2. El dispositivo tuvo que emplearse en la protección de viviendas e instalaciones y en la evacuación de una residencia de mayores. El fuego provocó el desalojo de 14 localidades, con unas 800 personas evacuadas, además del confinamiento de Fermoselle y Fariza.
Agosto: Dos motoristas muertos y un incendio que entró en Salamanca
El 4 de agosto, la Guardia Civil detenía a un ciudadano francés por su presunta relación con un incendio en la comarca de Ledesma. Un testigo había alertado de que estaba intentando iniciar el fuego. Los agentes, a su llegada y al proceder a su arresto, le intervinieron mecheros y varias garrafas con restos de combustible. Tras pasar a disposición judicial, ingresó en prisión. Sin embargo, posteriormente fue puesto en libertad.
Cuatro días después, el 8 de agosto, un motorista de unos 50 años fallecía tras sufrir una salida de vía en la SA-215, en Aldeanueva de la Sierra. Los servicios sanitarios desplegaron un helicóptero medicalizado y otros recursos, pero no han pudieron salvar su vida.
A mediados de mes, el fuego volvió a avanzar hacia Salamanca. El 19 de agosto, el gran incendio originado en Pinofranqueado, en Las Hurdes, entró en la provincia por Vegas de Domingo Rey, en Agallas. La Junta desplegó 40 medios en la zona salmantina y coordinó el dispositivo con Extremadura.
Dos días después, el 21 de agosto, las carreteras volvieron a dejar una víctima mortal. Un motorista de unos 30 años fallecía tras colisionar con un turismo en la N-620, en Castellanos de Moriscos. El conductor del coche fue posteriormente detenido después de que, tal y como apuntó la investigación, abandonara inicialmente el lugar del accidente y haya regresado después. Dio positivo en la prueba de alcoholemia.

El 23 de agosto, el incendio de Las Hurdes quedó estabilizado. El operativo llegó a reunir 132 medios de Castilla y León, Extremadura y el Ministerio para la Transición Ecológica.
Junio, julio y agosto han dejado así una de las caras más duras de la actualidad salmantina, con víctimas mortales, incendios fuera de capacidad total de extinción y operaciones policiales que han puesto el foco sobre algunos de los delitos más graves cometidos en la provincia.



