El incendio forestal originado en Pinofranqueado, en la comarca cacereña de Las Hurdes, afronta la noche con una evolución más favorable en su avance hacia Castilla y León. Tras alcanzar la provincia de Salamanca por la zona de Vegas de Domingo Rey, los trabajos realizados durante la jornada han permitido estabilizar los frentes que presentaban mayor riesgo.

En Salamanca, los equipos de extinción han trabajado especialmente en la perimetración del frente situado en la ladera este del valle de Aldehuela, que actualmente se encuentra estabilizado y sin llama. Únicamente permanece una zona con humo en el entorno del casco urbano, que será controlada y vigilada durante toda la noche para evitar posibles reactivaciones.
También se ha actuado en la parte alta de la ladera de la zona del Gascó, donde las llamas avanzaban hacia el fondo del valle. Este frente ha quedado completamente perimetrado y sin llama, y la zona afectada se encuentra ya bastante refrescada.
La evolución supone una mejora significativa respecto a la situación de las últimas horas y permite reducir el riesgo para la provincia de Salamanca. La prioridad durante la noche será mantener vigilados los puntos calientes y consolidar el trabajo realizado durante la jornada.
A esta situación favorable se suma una meteorología que puede facilitar las labores de extinción. Se prevé que el viento sople de componente noroeste, con velocidades que no superarán los 15 kilómetros por hora. Además, las temperaturas serán considerablemente más suaves que durante la jornada anterior y la humedad relativa se situará cerca de la saturación.
Este conjunto de factores configura una ventana de oportunidad para avanzar en la estabilización del incendio y limitar su capacidad de propagación.

Mientras tanto, el incendio mantiene su origen y principal foco de actividad en Extremadura, desde donde las llamas han alcanzado el entorno de Vegas de Domingo Rey. En el sector salmantino, sin embargo, la situación permite afrontar las próximas horas con mayor margen para los equipos de extinción, aunque sin bajar la guardia ante posibles reactivaciones.



